Semana del 28 de sept / 2de oct

Del Editor

Superpoderes idiotas  

Perdiendo el tiempo, como acostumbro, di con un sesudo tema de conversación en Twitter: superpoderes idiotas [#superpoderidiota].  

Yo que siempre he querido tener superpoderes, y aquí que se proponían los inservibles. Me gustó la idea: es como pensar en la posible existencia de milagros negativos, que dañen o estorben a quien los reciba. De hecho, tengo un superpoder idiota: hago taquito la lengua, pero al revés. (A ver, inténtenlo.)  

El primero que vi que lo proponía fue Alberto Chimal [@albeertochimal], a quien sigo en Twitter: «Inspirar sueños o pesadillas en los que todo sea de color fucsia.» Debo admitir que me llamó más la atención la categoría superpoderes idiotas que ese super poder en específico.  

(Luego averigüé que el tópico se remontaba a @RavenArrowheart, el 26 de septiembre.)  

Aquí algunos realmente idiotas (los superpoderes, no sus autores, creo):  

• Ser Nino Rota cuando nadie te está viendo [@murmuju]

• Saber con el tacto la fecha de caducidad de los productos perecederos [@ttttemo]

• Tener un imperio de yakult y lactobacilos asesinos [@rojalita]

• Volar de esta manera http://i32.tinypic.com/2lt4tpj.jpg [@popstitutes]  

No twitteé los míos, pero aquí  propongo algunos muy idiotas a los respetables usuarios:  

• Convertirte en Hulk sólo cuando quieres decir algo trascendental y filosófico.

• Tener diarrea de telarañas en las palmas de la mano.

• Adivinar el futuro a partir de tres mil años en adelante.

• Visión de rayos equis que sólo permite ver a la gente (bellas incluídas) en huesos.

• Ser invisible, menos los zapatos.

• Captar el Canal de las Estrellas con la mente.

• Vivir con un minuto de retraso en tiempo real.  
 

Sugerencia como tema de conversación: es viernes, así que sirve a las mil maravillas si ya tienes un elevado nivel de alcohol en la sangre (superpoder idiota: poder manejar y pasar limpiamente el alcohlímetro siempre, no importa lo borracho que estés) y no haces otra cosa que decir idioteces. También puede ser un buen pretexto de ligue: «Tengo un superpoder idiota: te gusto muchísimo…» Ehm, no, pensándolo bien es malísimo.

 

Jueves 1 de octubre

La influenza versión 2.0  

Es como la canción “Mi agüita amarilla” (si no la has cantado en un karaoke como homenaje a las cahuamas que esa noche procesaste, no has vivido), pero versión antiviral.  

Ahora resulta que la gente se enferma de influenza tipo A, le recetan tamiflú (el famoso oseltamivir), en algún momento va al baño a orinar, le jala al escusado y las tuberías llevan, diluido en el líquido, moléculas aún activas de la medicina. Eventualmente, el drenaje llega a un río, y al río bajan a beber los pájaros, que ingieren la sustancia. La mentada avecilla, por completo ignorante de los beneficios del tapabocas, el gel desinfectante y el cierre de establecimientos mercantiles, enferma de gripe aviar y alguno de sus virusitos muta y se vuelve inmune al tamiflú, y se reproduce como virus en celo. Esa cepa se mezcla con la influenza A y entonces sí: pandemia mortal generalizada.  

Eso dice al menos uno de mis sitios web favoritos (después de Chilango.com, se entiende…): wired science [http://www.wired.com/wiredscience/2009/09/drug-resistant-influenza/]. Científicos japoneses reportan que analizaron el agua de los ríos y además de los residuos de heces fecales —que ya sabemos, se pueden encontrar hasta en el agua potable del DF—, hallaron moléculas de tamiflú flotantes y aún activas. Y su concentración en las aguas evidentemente aumentaba al ritmo en que la epidemia fue creciendo en la isla nipona.  

Eso, tomemoslo en cuenta, sucedió  en los ríos relativamente libres de contaminantes que hay en Japón. No quiero ni pensar en las prístinas aguas de nuestro Gran Canal del Desagüe, donde desaguan las agüitas amarillas de todos nosotros.  

Sugerencia como tema de conversación: si creías que el tema de la influenza como tópico está agotado y lo mejor que podías hacer era esperar a que te diera para comentarlo, o reírte de las medidas de higiene si ya te dio (y supongo que no moriste, dado que estás leyendo esto), aquí hay un ángulo que hasta te merecerá el adjetivo de nerd. Nada de eso, diles, lo leí en Chilango.com.

 

Miércoles 30 de septiembre

La belleza y el abismo  

Me encontraba frente a una de esas bellezas con las que uno sólo puede toparse una vez al año, así de infrecuente, así de anómala. Era muy alta y en tacones y plataforma definitivamente más alta que yo. Su cabellera castaña caía por sus hombros dibujando rizadas nebulosas. Naricita. Labios carnosos. Ojos hipnóticos. Senos… cosenos, hipotenusas. Piernas largas y bronceadas. Trasero con antigravedad. Acento de Torreón, Coahuila. El efecto lo amplificaba el vestuario para la ocasión: una sesión de fotos de índole erótica. El escote de su blusa podía ocasionar el derrumbe de algunos aeroplanos. El minishort era tan breve que parecía innecesario.  

Tanta belleza no puede quedar impune: la joven en cuestión ha alcanzado cierta celebridad de un tiempo a la fecha; ha sido objeto de chismes por parte de los medios que explotan el morbo en los espectáculos. Pero no, aquí el tema de conversación no es ella, sino ¿con quién se ampara uno ante semejante injusticia de la naturaleza?  

—¿Te imaginas salir con alguien como ella?

—Sí. Qué terror.

—¿Verdad? ¿A dónde la llevas? Ni modo que pases por ella en tu coche compacto…

—Es que lo peor que te podría pasar es que la invites a salir y te diga que sí. Problemón en el que te metes.

—¡No, bueno! Debe de salir carísima. Ella no podría ser de te invito al cine y a un helado.

—Mínimo al antro acá, mesa de pista acá y botella acá de champán en la mesa.

—Mínimo.

—Porque ponle: va, te acepta plan proletario: un helado y al cine. Tarde o temprano vas a tener que subir la oferta porque si tú no lo haces va a llegar otro con jet privado y yate y…

—Al final todo se resuelve en dinero… si no lo tienes, ni lo intentes.

—Pero mírala… —aquí, una pausa donde los hablantes la admiran, pasan varios minutos; ella posa ante la cámara como si quisiera tener una sesión de sexo salvaje con el telefoto; sin embargo, cuando el hablante retoma la frase es como si sólo hubiera pasado un instante: —…se ve que es bien sencilla.

—Y ha de serlo, te lo juro, sencilla y lindísima…

—Luego chavas así están bien solas porque nadie se les acerca por miedo…

—No, eso es un mito…  

Y así, sucesivamente…  

Sugerencia como tema de conversación: hay que ser humildes y evitar en lo posible fanfarronear con cosas como: «Yo una vez salí con una chava así…», porque es lo más loser del mundo. Es mejor reconocerlo: con chavas así no has salido ni saldrás nunca, y mientras te mantengas en el terreno especulativo, cómo sería salir con una chava así, la charla seguirá por largo rato.  

Martes 29 de septiembre

El Juanitazo  

La portada fue polémica desde que alguno de los editores (yo no, que conste) tuvo la brillante idea. A mí  (que quede claro) no me encantaba. Mis argumentos:  

—Juanito no va con el perfil de Chilango. ¿Por qué, de la portada de septiembre donde sale un delicioso corte de carne, vamos a pasar a ese señor en la portada de octubre, por mucho traje y banda presidencial que lleve puesta?  

Y los argumentos de ellos, los insistentes:  

—O lo amas o lo odias, pero Juanito no te deja indiferente.

—¡Es la Ciudad de México, güey, nada más mexicano que Juanito.

—Un individuo, durante unos meses, sintentizó al chilango profundo, ese que nos da hasta pena admitir.

—Ya sabemos que ha salido en todas partes, pero todos queremos ver cuál va a ser la forma como lo aborda la revista.  

En cierto sentido tenían razón, y quizá  estuviera yo dejando de lado una oportunidad de esas calvas. Finalmente, en Chilango esos riesgos suelen ser la norma de cada mes, así  que tampoco era de sorprendernos. Venga, pues, total, desde Iztapalapa para el mundo.  

La revista salió este fin de semana. Ayer los periódicos mostraban una foto que nos hubiera gustado llevar en el reportaje: Juanito posando entre fisicoculturistas. Un clásico a partes iguales del humor involuntario y del horror gore. Estábamos felices: la portada sería un trancazo.  

Hoy, en cambio, el trancazo nos lo dimos nosotros: ¿qué demonios le dijo Ebrard a Juanito para que en menos de una hora desistiera de sus intenciones de poder?  

Si tan sólo se hubiera esperado una semana más…  

Sugerencia como tema de conversación: es para platicarlo a más tardar esta semana, luego ya nos habremos cansado de él: demasiada sobreexposición por semanas, y él mismo que decide salirse de la foto… aunque, nunca se sabe. Por ejemplo, en una mesa de puros extranjeros intentar explicarles a Juanito puede ocupar toda una velada.

 

Lunes 28 de septiembre

Las desveladas ya no son para los treintañeros  

En una mesa de la cafetería de la oficina, a la hora del desayuno, tres hombres y dos mujeres, alrededor de sus treinta, intentan reponerse ante la realidad atroz: es lunes, inicia la semana. Los párpados de una de ellas muestran los efectos de la batalla contra la desmañanada.  

—Me dormí a las dos de la mañana.  

El silencio que sigue a esa declaración es sintomático. Dura varios segundos. El comentario que rompe el momento de reflexión introspectiva es, inevitablemente:  

—La edad está cabrona.  

La edad. La edad. Andar por los treinta no es lo mismo que ser un postadolescente. Sigue en la mesa una retahila de consideraciones:  

—Yo ya nomás no puedo.

—Yo me desvelo el viernes, y hasta el martes no la recupero.

—Güey, yo antes sí me la aventaba de jueves, viernes y sábado a pasar lista en el Alebrije y como si nada.

—O en miércoles y al día siguiente a exámenes finales y perfecto.  

Aunque claro, nunca falta el que:  

—Ustedes son los que no aguantan. Yo también me desvelé y me acabé una de absolut y aquí estoy, fresquecito.  

Pero en general a esos superdotados nadie los pela y todos seguirán con sus achaques.  

¡Oh, lectores de veintipocos, no se rían porque les va a tocar hablar de estas cosas cuando estén en sus treintas!  

No quiero ni pensar cómo estaré  cuando yo ande los cuarenta.  

Sugerencia como tema de conversación: úsese con moderación, es un tópico predecible en sus reflexiones, sin embargo tiene la ventaja de que la mesa se dedicará por largo rato a hablar de sus frustraciones hacia el reven interminable que se nos fue. En realidad pura envidia hacia los que revientan bien y bonito.