Primera recomendación

Lee... no te quedas ciego.

VÍAChilango

ruidos


Ruidos en la panza
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Mónica B. Brozon
Lumen

Combinación letal para los menores de diez años: un tremendo dolor de panza y un monstruo nocturno. Peor si el del dolor es tu hermanito y si tú eres la única que sabe lo que en verdad pasa, tus papás no te creen nada y te tienes que enfrentar, sólo con una raqueta de badminton, contra una víbora con garras. En este libro, Mónica B. Brozon deja en claro por qué se ha convertido en una escritora consagrada para el público infantil. Una historia directa pero tensa e intrigosa, para niños inquietos que no son propensos a caer en las pesadillas típicas de la infancia. Sólo son 30 páginas, pero este título facilitará el cuento-antes-de-dormir, y mantendrá a los pequeños pegados a la historia. Eso sí: si el niño en cuestión le tiene miedo a los monstruos del clóset, evítalo.

-Ruy Feben


suntos moneros

Asuntos moneros: cartas 1997-2009
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Jis y Trino
Sexto Piso

Por el año de 1997, José Ignacio Solórzano y José Trinidad Camacho, mejor conocidos en el planeta monero como Jis y Trino, trabajaban a veinte metros el uno del otro, en un periódico de Guadalajara. Ahí comenzaron un cartón, que se llamaba Tu hermana la gordota, en donde se carteaban como si estuvieran a kilómetros de distancia, hablando de temas muy personales, triviales, pero siempre con el humor que los caracteriza. Veintidós años después, Margarita, la esposa-manager de Trino, descubrió esto cartones olvidados. El resultado: este libro de epístolas moneras que, asegurado, hacen de cualquier tarde una carcajada. ¿Qué esperar? Un Trino que cambió el tequila por el mezcal, un Jis que, a decir de su compinche, cada vez parece más el Germán Dehesa de los moneros, dos cartones por el precio de uno.

-Ruy Feben

 

pamuk

El museo de la inocencia
 (Masumiyet Mözesi)
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Orhan Pamuk
Random House 
Mondadori

Kemal está a punto de casarse y por primera vez presiente que la estabilidad regresa a su vida, hasta que se reencuentra con Fösum, una pariente lejana de la que está enamorado. Pamuk entrega una historia de amor trunca que deriva en obsesión: ante la imposibilidad de consumar su cariño, Kemal construye una fortaleza de objetos para evocar a Fösum (el acervo del “Museo de la Inocencia”). Pamuk tiene la capacidad de dilatar las anécdotas para recrear a los personajes y su vida cotidiana; hay capítulos incluso en los que se puede “oler” el ambiente de una tarde cualquiera en Estambul. Sin ser un regionalista, aborda los conflictos de identidad de su tierra natal, hablando del comportamiento de la sociedad y su influencia en los personajes principales.

-Mariana Camacho


No tengo tiempo

No tengo tiempo
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Arturo Vallejo Novoa
Alfaguara y Difusión
Cultural UNAM

Se nota que Arturo Vallejo nació en los setenta. Se nota que fue por lo menos contemporáneo de la generación X de Coupland, se nota que escribe desde una desolación que, a estas alturas del milenio, ya es quizá demasiado reflexiva. No por eso esta novela es mala; todo lo contrario: fluye con soltura, y revela el trabajo preciso de Vallejo a la hora de soltar bombas mentales. Basta con leer la primera frase de la Chaparra, protagonista postadolescente de esta historia que transcurre entre los recuerdos en la Unidad Latinoamérica de Copilco, la línea 3 del metro, y la misteriosa destrucción del local en el que ella hace hamburguesas todos los días: «Mi lugar favorito es la freidora de papas». Mereció el premio Caza de Letras 2008. Divertida, te tomará por sorpresa si la subestimas. Muy recomendable.

-Ruy Feben