Poleeecías capitalinos

A los policías no les quedó de otra que suspirar cuando se dieron cuenta de que nadie, en serio NADIE, se lanzó a ver el desfile del Día del Policía que se realizó en las calles del Centro Histórico y de Reforma, y es que ni siquiera sabíamos que existía un día especial para festejar a los polis (y menos aún que desfilaran).

Y no es que estemos de mal vibrosos, pero ¿qué tendríamos que festejarles? Desde el Policía Bancario, hasta los grupos especiales de tarea, todos parecen estar cortados con la misma tijera. 

Ayer luego de 40 años de no presentar el espectáculo, cuatro mil polis marcharon al ritmo de bandas de guerra, mostrando sus unidades y el equipo de trabajo de cada corporación. Durante una hora, quienes pasábamos por ahí, vimos desfilar a policías bancarios, granaderos, agentes de tránsito, ecoguardas, policías ribereños, antibombas y así hasta terminar con la montada.

Lo único bueno de hacerle "el feo" al desfilito –idea de Marcelo Ebrard– es que los uniformados se ahorraron minutos de recordatorios maternos de chilangos resentidos. Lo malo fue que perdieron horas efectivas para esa linda actividad conocida como "mordida".  

¿Alguien podría explicarnos el sentido de este tipo de eventos?

Y, más importante… ¿quién estaba cuidando al DF cuando estos muchachos desfilaban.