Orlando Cruzcamarillo, el invasor de nezayork

Javier Caballero y Dorian L?pez

Fue finalista del concurso caza de letras 2008. su novela es pura literatura urbana, de Ciudad Neza para el mundo.

[Biografía]

-Ciudad Nezahualcóyotl, 1978.
-Ha escrito tres libros (todos inéditos): la novela El último poeta del universo (2010); el libro de cuentos Borges nunca existió (2010) y el libro de crónica Mi última noche en Putilandia (Premio Punto de Partida 2007; Premio Nacional de Crónica Salvador Novo 2007; y Premio Nacional de Crónica Urbana Manuel Gutiérrez Nájera 2009).
-Vive en Ciudad Neza.

[Una anécdota]

Cuando escribí El último poeta del universo, todos los personajes se amoldaron con bastante naturalidad a la historia. Un presidente de Neza que hice homosexual, porque así me lo exigía la trama, resultó serlo de verdad. A mediados de 2008, publiqué en la revista Milenio la historia de un hombre que tenía la estrambótica intención de construir un templo de 65 metros en honor a la Santa Muerte. Cuando lo entrevisté en su casa se presentó su esposa. El hombre me presumió las dotes literarias de su mujer, quien me extendió una libreta atiborrada de poemas. Resignado, bajé la cabeza y comencé a leerlos. Me identifiqué con la poetisa nezayorkina: sus poemas eran malísimos. «Esos poemas ganaron un premio a nivel Iberoamérica», lanzó el marido. La afirmación era tan desproporcionada, que la verdad se hizo nítida. Pregunté: «¿Fue en un concurso por internet convocado por el Centro Poético?» Asintieron. «Han sido víctimas de un fraude. En ese concurso cualquiera gana porque les piden dinero para que supuestamente publiquen los poemas, pero nunca hacen nada.» Sabía lo del fraude porque ya lo había leído en apestan.com. Me pareció tan cagado el asunto, que lo utilicé en mi novela.

«Esa batalla la doy por perdida: la realidad siempre superará a la ficción.» Orlando cruzcamarillo

[La ficción Vs La realidad]
Esa batalla la doy por perdida: la realidad siempre superará a la ficción. Para mí, lo impredecible e inabarcable de la realidad lo demuestra el caso Marcial Maciel. En 2007 yo prácticamente ya tenía escrita la novela: recreaba la violación de un niño llevada a cabo por Marcial Maciel. Quienes leyeron en aquel entonces esas líneas fruncieron el ceño: me recomendaron andar con tiento con ese texto. En 2010 se han revelado cosas sobre Maciel, y desbordan por mucho todo lo imaginado, dejando mi escena de la violación apenas como una minucia intrascendente de la maldad. Mi amigo Oliver Edén asegura que Maciel es peor que cualquier jefe del narcotráfico. Y razona: «es pederasta, heromaníaco, traficante de droga, falsificador, violador de sus propios hijos… y todo en nombre de Dios». Toda novela debiera tener la siguiente advertencia: «Esta es una ficción: todo parecido con la realidad no es coincidencia, sino su pálido reflejo».

[Él recomienda]

Etnia, estado y nación, ensayos sobre las identidades colectivas de México de Enrique Florescano, sobre la formación de la identidad mexicana a través de las luchas indígenas.

[Su libro]

El último poeta del universo, inédito.