O bajas de peso o no hay beca

GORDITOS Y BONITOS

Es complicado ser "llenito" cuando eres estudiante. Te ponen apodos como "El Bolas", "El Michelín", "El Paco Stanley" y si no utilizas tus carnes para darle unos cuantos zapes a los bullies, lo más probable es que te hagan "panza roja" todos los recreos. Sí, es complicado. Es aún más complicado cuando los políticos que te representan también quieren discriminarte por ser de huesos anchos. 

Al diputado del PAN de la ALDF, Mauricio Tabe, se le ocurrió que los
estudiantes de prepa gorditos deben pasar por un proceso distinto al de los delgados para recibir una beca
.

Ahhh,
pero esta idea no sólo incluye a los alumnos con sobrepeso, sino también a quienes se han embarcado con
embarazos no deseados, a quienes tienen problemas de adicciones y a adolescentes alcohólicos.

El objetivo de este proyecto es que el Gobierno del DF vincule programas de prevención con
entrega de becas. El "pequeño" problema es que al final se diferenciará a los preparatorianos: deben ingresar a un programa para bajar de peso, dejar
el cigarro y el alcohol o de lo contrario no habrá apoyo económico.

 

Por si

 

 El pecado de la obesidad

La
intención podría parecer buena… o no, pero la cuestión
es que la iniciativa del dipu panista no está contemplando estas distinciones. Al final, para recoger la dichosa beca habrá una fila de alumnos "normales" y
otra más de estudiantes con problemas de drogadicción, alcoholismo y sobrepeso
.

Ya de paso también podrían ponerles un tatuaje en la cara: "Soy obeso" o "Me gusta la mota y el Bacacho blanco" son nuestras propuestas. Digo, si los vamos a exhibir pues hagámoslo bien. Nada de medias tintas. También podrían enviarlos a cursos de verano especiales para bajar de peso 

"Los tratamientos para los jóvenes adictos y
obesos representan un costo muy importante para el sector salud local, actualmente
se erogan tres mil millones de pesos en atender enfermedades relacionadas con
la obesidad", fue lo que dijo el diputado sobre su propuesta…

Ya veremos qué
piensan los defensores de derechos humanos