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Feliz día del albur

No se apene Gandhi No se apene
01 de marzo de 2011
Por  Redacción   

Oh sí, acá en Chilango nos gusta ver galerías todos los días. Cuando estamos cansados nos sentamos un rato; somos golosos y procuramos comer una vez a la semana chile relleno.

La H. Redacción de esta página-revista está repleta de doble sentido y de referencias sexuales.

Eso sí, lo hacemos con clase, no vayas a pensar que nuestro lugar de trabajo parece el set de una serie de Televisa. No, para nada. Aquí la cosa es fina.

Según datos de la Departamento de Contaduría: cada día se vociferan un promedio de ocho “That’s what she said” desde las 11am a las 6pm. Y al irnos a casa, salimos con una sonrisa y satisfacción en la boca.

Lotería del albur
  • Lotería del albur
  • ¿Qué es el albur? 

    Es ese juego del lenguaje muy mexicano, también llamado doble sentido, en el que tanto emisor como receptor establecen un diálogo entre líneas, por lo general sexual, que se parece más a un juego de palabras en el que el vencedor tendrá la última palabra. Agárrense (ya me los alburee).

    ¿Por qué nos enorgullece?

    Porque sí. Porque somos bien alegres y recontentotes y, hasta en la peor calamidad, encontramos cómo podemos alburear al de al lado. Y, según nosotros, no hay cosa igual en el mundo.

    Maestros del albur.
  • Maestros del albur.
  • ¿Cómo sería mejor? 

    Que hubiera una olimpiada del albur. Ahí seguro armamos el Dream Team.

    ¿Por qué es bueno? 

    Por si no lo sabes, el albur es una figura retórica harto original y creativa. Se compone por un parónimo, que son palabras que se oyen más o menos igual, pero significan distinto. Como recurso fonético, casi literario, es una joyita que no cualquiera puede emplear.

    ¿Y qué países no lo tienen? 

    Los latinos nos pintamos solitos. Lo que sí es cierto es que el albur tal como lo conocemos fue inventado en México, y varios corridos de la revolución traen estas paronomasias tan exquisitas.

    ¿Cómo sería más heróico? 

    La verdad, muchos sabemos alburear… pero pocos sabemos ser albureados. Ojalá todos tuvieran el ingenio para alburear, pero sobre todo para revirar un albur. No se necesita tener una mente puerca y cochambrosa (que ayuda), pero sí mucho ingenio.

    Y para finalizar, échense algunos en los comentarios, para placer de nosotros. 

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