Revista Chilango

Chilanga del año: Elena Poniatowska

Diciembre 2014

SUSCRÍBETE AQUÍ A LA REVISTA

Forma parte del Club
Vive Chilango

Síguenos en:

La Lagunilla

4 de 7

Guía de mercados y bazares 2010



El santuario vintage

Guiados por Joël de Fandiño

Joël recorre a diario los mercados de la ciudad en busca de piezas únicas. Ha llegado hasta El Faro Oriente: «el más peligroso porque se pelean a golpes por la mercancía». Como no somos tan osados, seguimos la ruta de Joël por algunos puestos célebres de la Lagunilla. El hilo conductor: compra barato y viste elegante.

«La gente no sabe lo que vende», cuenta Joël que una vez encontró aquí un abrigo de mono con un valor de 15 mil dólares en $900. En otra ocasión, un sombrero Cristian Dior original de mil dólares, en $200. Este tipo de hallazgos convierten al lugar en mina de oro para el conocedor paciente o para el comerciante sagaz. La Lagunilla es un museo vivo, destino final de los objetos robados, perdidos u olvidados. Tiene una tradición comercial que se remonta a épocas prehispánicas y que se ha desarrollado con el espíritu de barrio y con personajes icónicos de la mexicanidad .

 

Es vestuarista del canal 22. Su barrio es la Roma y ahí vende vintage remodificado, en la tienda HOE (Córdoba 108, Roma, 4336 1976).

Huele a pachuli, los pasillos son angostos y el sol se filtra caliente por las lonas de colores. Hay que esquivar a quienes se detienen intempestivamente. A Joël le sorprenden unos encajes de seda, sin usar, de la época victoriana. Reconoce que: «la historia de la moda se encuentra en el Centro: marcas como Diluve, Tintoreto, Pedro Laredo de los 70 y 80.»

El puesto de Diana en el área de la cháchara antigua tiene abrigos como de la realeza rusa y a precios módicos comparados a los del mercado formal. Uno de lomo de cerdo cuesta $3,500; otro de borrego tibetano con 64 colas de cibelina y zorro dorado en $10,000. Le parece una ganga: «a la gente se olvida lo que fueron las cosas».

Javier es proveedor de sombreros para rockstars y producciones cinematográficas. Los más antiguos son de Panamá, pero los hay de copa, bombines, australianos, de gangster, fedoras y boinas. Algunos de sus clientes son: Giménez Cacho, Café Tacvba y Ely Guerra.

Guadalupe de León tiene 20 años con este puesto de vestuarios desde el siglo XIX hasta los 70. Es proveedora de todos los vestuaristas del país y de múltiples producciones de cine como Arráncame la Vida o La Matanza de Tlatelolco, en esta última perdió toda la ropa por manchas de sangre. «La gente que vende esto debe tener un pequeño trastorno y los que compran sin duda. Dios nos hace y nosotros nos juntamos», concluye nuestro guía.

La lagunilla. Eje 1 Norte y Brasil, Centro, sáb-dom, 9-15/16 hrs. Metro Lagunilla.

4 de 7
Texto  
¿Te gusta?