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Dimensión Desconocida

El fantasma de las copias

No vemos que lo más inverosímil de las cosas inverosímiles en las que creemos, es justamente que creemos en ellas.
Por: Alberto Chimal     |      Chilango     |      lunes 01 de marzo de 2010
 

Ilustración Chema Skandal

 

 Alberto ChimalUnos fans de los ovnis, muy entusiasmados, le contaron a un amigo de la nueva oleada de naves extraterrestres:
-Ovnis cruciformes -le dijeron-. ¡Con forma de cruz! Pasan tres o cuatro veces al día arriba de la casa de aquí de Julián...
-Y tienen luces así, al frente, atrás y a los lados. O sea, como cruz.
Mi amigo suspiró. Luego puso una cara que no voy a describir.
-Son aviones -dijo-. Cada cierto tiempo cambian las rutas de los que llegan al aeropuerto. Tú vives por ahí, ¿no?
Los fans de los ovnis pusieron caras que tampoco voy a describir.
-Pero tenemos fotos -dijo uno-. Sacamos video.
-¿No serán ovnis cristianos? -dijo Julián-. ¡No son redondos como los otros! Son como... cruz...
Las leyendas urbanas se propagan porque hay quienes creen lo que les digan... En una reunión, veíamos un videoclip de Luis Miguel en la tele. Alguien comentó:
-Ya está en la decadencia, ¿no?
Como el tema no me interesa, me dieron ganas de fastidiar:
-Bueno -dije-, acuérdate de lo que le pasó en los ochenta.
-¿Qué le pasó?
-¿No supiste? Que lo congelaron. Algo le dio y lo pusieron en una cámara criogénica para que se aliviara. Por eso se tardó tanto en salir el Ahora te puedes marchar, su disco del 88...
Dije el título de una canción y no de un disco, y dije el primer año que se me ocurrió, pero hablé con tanta seguridad que nadie me contradijo. Además, lo de la criogenia era una leyenda urbana que sí circuló en los ochenta...
-Sí, ¿verdad? -dijo alguien-. Decían que no quedó bien...
-Míralo en el video -seguí yo- cómo se le cae el párpado derecho. Es por la criogenia...
A Luis Miguel no se le cae un párpado, pero una amiga se acercó a la pantalla, se le quedó mirando y dijo: -¡Sí es cierto!
Otra: -¡Se le cae, lo tiene caído!
Alguien más: -Claro, con razón las tomas casi nunca le toman ese ojo...
Y los demás se acercaron también y quedaron convencidos de que Luis Miguel tenía caído el párpado, que le temblaba (le parpadeaba, dijo alguien)...


Así empezó una leyenda urbana: hace años, Raquel (mi esposa) trabajaba en unas oficinas de Coyoacán y le pidieron que sacara algunos centenares de copias. Era un día feriado. En algún momento otra mujer llegó, encendió la segunda copiadora, sacó dos hojitas y se fue. Muy ecológica, Raquel apagó esa segunda copiadora. Poco después, Dos Hojitas regresó y dijo, muy indignada:
-¿Por qué me apagaste la copiadora? ¿No ves que tarda media hora en calentarse?
Raquel no quiso decirle que fue su idea:
-Me dijeron -mintió. Y cuando Dos Hojitas le preguntó quién le había dicho, Raquel, para protegerse, inventó algo con la idea de que sonara (me dice) «genérico y confuso»: -Fue uno de los vigilantes... Un tipo no muy alto, no muy gordo, un poco moreno, de camisa blanca... No le vi los pantalones porque estaba del otro lado del mostrador...
Dos Hojitas se fue a vigilancia a reclamar. Y regresó pálida.
-Que el único vigilante que era así se murió el año pasado -dijo.
Dos semanas después la historia circulaba por todo el edificio. En un elevador, Raquel escuchó a dos mujeres (ninguna de las cuales era Dos Hojitas) decir:
-¿Cuál fantasma de la copiadora?
-Dicen que era un vigilante muy responsable, que siempre venía de camisa blanca, que se murió creo por algo que pasó con un aparato eléctrico y que se aparece donde las copiadoras. Le dice a la gente que las apague. Y además nomás se le ve la parte de arriba: no se le ven las piernas...

Alberto Chimal ha sido confundido varias veces con un zombie. Como no siempre ha podido desmentir ese infundio, el rumor de que hay un muerto viviente en la ciudad prevalece.

Columna, Chimal, dimensión desconocida, el fantasma de las copias, Chilango 76, marzo 2010.

 

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