Nos lanzamos a escuchar rap en Xochimilco

Tirando flow en los embarcaderos

Gladiador Consciente toma el micrófono mientras Ziruz BeatMaker suelta el ritmo. Sus rimas hablan de unidad y de la vida en la calle. Mientras todos los asistentes mueven la cabeza al ritmo, tomamos de una caguama que nos comparten. Xochimilco es el lugar menos pensado para escuchar rap de esta calidad.
 
No es tan sencillo llegar al lugar donde se organizó: de los embarcaderos hay que subir algunos puentes, seguir por pasillos estrechos y oscuros, y caminar entre casas. Después de eso, al final de una calle, se escucha el ritmo que sale de una casa con un gran grafitti.
 
Lyon, el organizador nos explica que es muy difícil encontrar lugares donde no los molesten “en primera porque los vecinos protestan y porque fuck the police. Nos vamos moviendo de un lado a otro, donde nos dejen”.
 
El lugar donde nos encontramos es un gran patio, con árboles alrededor y una vieja lona amarilla que nos protege de la lluvia. Un chico nos cobra 10 pesos para entrar y una mujer al fondo vende caguamas de a 40 pesos. Pedimos una.
 
Para Gladiador Consciente la escena del rap en Xochimilco va en aumento desde hace varios años y hay buenos exponentes “sin embargo se llega a viciar. Este tipo de eventos se organizan más o menos cada dos meses, pero llegas a ver a los mismos una y otra vez. Pero yo tengo contacto con otros colectivos, digamos en Cuautitlán Izcalli o Tultitlán, que a veces me invitan. Y me va muy bien cuando voy por allá”.
 
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La gente comienza a llegar después de las siete de la noche. Unos minutos después MC Huna toma el micrófono y rapea sobre algunos beats, que acaban pronto: la lluvia hace estragos. Huna no se rinde y suelta las rimas a capella. Todos le aplauden: su lírica habla de lo difícil que es ser mujer, de respeto hacia ellas y de los estereotipos que marca la sociedad.
 
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Cuatro o cinco canciones después termina su set y nos acercamos a platicar con ella: “La escena está muy abierta a las mujeres que rapean, he sentido el apoyo de todos. No considero que mi rap sea feminista, no tengo una causa, sino que solo rapeo lo que siento, es mi manera de expresarme. Aunque sí me han invitado a eventos de apoyo a las mujeres”.

Planes a futuro

Gladiador Consciente nos dice que él lleva dos discos grabados de manera independiente y que está escribiendo un libro “puedes tener un beat bien chido, pero si no tienes buenas letras no sirve de nada. Mi tirada es pulirme más en ese aspecto, encontrar mi voz, darle a la escritura”.
 
Para MC Huna lo que sigue es sobrevivir: “seguir estudiando, mantenerme yo sola. Me salí de mi casa hace un tiempo, vivo con alguien. Soy independiente y llevo mi vida. Y expresarme con el rap”.
 
De las bocinas sale una mezcla buenísima. Es Ziruz, que suelta beats con mucho ritmo. De repente hace una mezcla con la canción En el bosque de la China de Cepillín que suena de una manera que no habíamos escuchado jamás. Buenísimo.
 
Ziruz también hace eventos: en agosto trae a Metrik Vader e hizo un concurso en su sitio para que lo acompañen MC’s de toda la república: Jota Uno de Puebla, Testigo 777 de Xalapa, José Santos de Cd. Madero. Nos sorprende su edad: no debe de pasar de los 25 años y trae un nivel muy bueno.
 
Lo acompaña Elizabeth, su novia que también lo apoya en la organización: “El punto es juntar a la banda. Nuestro evento de agosto va a ser en un bar de Xochimilco, esperamos tener una buena asistencia. Habrá algunas batallas de Freestyle y de Beatmakers”. Sin embargo, reconoce que es difícil organizar: “a veces llegan 90 o 100 personas y es una buena entrada. Pero no siempre es así”.

¿Hay muchos raperos de buen nivel en Xochimilco?


Gladiador contesta que él conoce unos 20 en la zona “no son tan conocidos, pero hay gente que respeto mucho”.
 
¿Por qué será que por acá hay tantos? Gerardo, uno de los asistentes, nos dice: “Debe ser porque estamos aislados. Xochimilco es una zona muy rara, casi diferente de la Ciudad de México. Acá nos llegan los turistas y se ponen a tomar en los embarcaderos, somos como el patio de recreo. Pero los jóvenes, los que vivimos acá sabemos que todo eso es falso ¿ves? La neta, la verdad, lo que se vive en las calles es muy diferente de lo que ven los gringos, que toman chelas y se ponen a beber en las trajineras. Nosotros tratamos de combatir esa falsedad con nuestras rimas, con nuestra lírica. Y vamos en aumento. Es nuestra batalla”.