No existen registros

Muerte súbita

 

 

En la Oficialía 3 del Registro Civil de Toluca, libro 6, constancia 01018, se encuentra el acta de defunción de Mario Palacios Montarcé, soltero nacido en Neuquén, muerto a causa de «herida penetrante por proyectil de arma de fuego en cráneo» y «sin hijos».

 

Según el acta de defunción, el 25 de noviembre de 2003 el cuerpo de Mario fue revisado por Sanidad Internacional del Aeropuerto de la Ciudad de México, antes de partir a Neuquén. Embalsamadora Kong, de Toluca, preparó el cadáver. «Se recibe cuerpo procedente de Semefo Toluca (…) procediendo a reabrir cavidad toracoabdominal para aseo viseral, extracción de gas, líquido y materia fecal introduciendo sustancias conservadoras y en duro, posteriormente se realiza la misma maniobra con cavidad cranearia», detalla el certificado de Santiago Kong, quien rechazó una entrevista.

 

Pese a que la empresa Intercontinental Cargo hizo los trámites aduanales para la salida del cadáver que voló por Aerolíneas Argentinas, en la Embajada de Argentina en México dicen que no hay registro del deceso de Mario Palacios Montarcé. «Oficialmente puedo decirte que de 2003 a la fecha no existe registro de la muerte de un argentino con ese nombre», declaró Facundo Macedo, agregado de Prensa de la representación. Pero Chilango posee copia de la constancia registro 0325141 del Ministerio de Relaciones Exteriores, en la que el cónsul argentino en México, Carlos Aparicio, autorizó el 25 de noviembre de 2003 que el cuerpo de Palacios saliera del país. Aparicio, funcionario de Relaciones Institucionales de ese ministerio, rechazó una entrevista.

 

Tras semanas de intentos, vi a Depietri, pariente que trajo a México a Mario y, según la familia de éste, quien les pidió no indagar el deceso. Manager de Rodrigo Palacio, estrella de Boca Jrs., entra, de impecable atuendo sport, al Museo del Jamón, en la céntrica avenida 9 de Julio de Buenos Aires.

 

-Fueron a matarlo, eso lo sé. No se lo dije a su familia porque no tenía caso hacerlo más doloroso. Nunca se supo por qué lo mataron. Era muy bueno, su gran motivación era juntar dinero y regalos para su familia.

 

-¿Existió una investigación?

 

-No hubo nada sobre los que mataron a Mario. Fui dos veces a ver cómo iba la investigación, pero nadie quería informarme. Supe que la chava que estaba en la panadería durante la muerte de Mario dijo primero que podía reconocer a los asesinos y a los días siguientes la hicieron cambiar su declaración y dijo que no los podía reconocer.

 

-¿Cuál puede ser la causa del ataque?

 

-Hubo muchos rumores e hipótesis. La principal: un marido despechado. Me dijeron que Mario estaba nervioso esos días.

 

Un año después del asesinato de Mario, el empresario Luis Gasca le dijo a Depietri que en el Club Toluca se decía que su muerte se debía a su relación con Versini. Según Gasca, Depietri le respondió: «Si fue por eso, por lo menos Mario se fue contento al cielo.»

 

-¿Existió la relación de Mario y Maude? -Mario nunca me dijo nada. No sé qué pensar. Pese a todo, creo que Mario fue feliz en México. Vivió cosas que nunca hubiera vivido en Neuquén.

 

-¿Tramitaste el permiso ante la Embajada Argentina en México?

 

-Supongo, pero no me acuerdo. De muchos trámites se ocupó (el gerente Cienfuegos) Arochi en el Club Toluca.

-En la embajada dicen que no hay registro del traslado de Mario, ni de su muerte.

-No recuerdo qué pasó. Tal vez (Cienfuegos) Arochi lo recuerde.