Mordida, mordida…

XXX y camiones voladores

El país se está cayendo a pedazos, pero vamos a echar un poquito de desmadre para que se nos olvide, ¿por qué no? Seguramente fue lo que pensó nuestro presidente Felipe Calderón cuando en el festejo del aniversario 50 del ISSSTE decidió que el director de ese Instituto, Miguel Ángel Yunes, estaba muy serio y que había que alegrar a la banda. Pues si era un festejo, ¿no? Así que cuando Yunes apagó las velitas y todos le empezaron a gritar “mordida, mordida”, Calderón aprovechó para meterle media cara en el pastel. Lo peor:que al lado estaba su esposa, Margarita Zavala, quien intentó detenerlo. No sabemos si es más oso el jugarle al niño de primaria o que tu esposa te ponga un estate quieto frente a las cámaras de televisión,

A Yunes no le quedó más que reírse. Y nosotros tenemos una pregunta para el Presidente: ¿qué hubiera pasado si el día en que se tomó esta foto uno de los escuincles le hubiera llenado la cara de merengue? Ah verdad…

                                                            

 

Hubiera acabado como su colega Evo Morales de Bolivia.Bueno, si eso pasa nosotros huímos del país.