Los sacrificios de ser cosplayer

Nos lanzamos a la Expo TNT anime

Foto: Javier Sánchez

¡Cosplayers! Esa palabra que hace unos años era un enigma para muchos y hoy detona imágenes de chicas friki con atuendos reveladores en nuestro cerebro. Una subcultura que poco a poco se ganó su espacio en chilangolandia. 

¿Cómo pasó esto? ¿Cómo es que este hobby se convirtió en modo de vida y permeó la esfera de lo mainstream? 

Son las 11 de la mañana y el Centro de Convenciones Tlatelolco ya está a reventar, el público, compuesto principalmente de adolescentes y adultos jóvenes, llena los pasillos, stands y puestos de comida. No es exagerado calcular que un 60 por ciento o más de los asistentes está disfrazado. En los atestados pasillos desfilan personajes de videojuegos, mangas, películas, anime y, claro, creaciones originales. Todos ellos son cosplayers, la disciplina de representar personajes de fantasía en la vida real. 

Reika Arikawa

Los múltiples escenarios fluctúan en público de acuerdo a quién se presente, pero el punto álgido de la tarde es indiscutible: Reika Arikawa, afamada cosplayer profesional, se adueña del escenario del primer piso a las 14 horas.

Casi dos horas antes ya hay fila para apenas interactuar con ella un par de segundos, recibir un autógrafo y, los más afortunados, una foto. Para cualquier cosplayer conocer a Reika en persona es el equivalente de conocer a la realeza… y no es para menos, originaria de Japón y con casi un cuarto de millón de seguidores en Facebook, esta chica es una bomba donde sea que se presente. En la inmensa fila para conocerle se escuchan comentarios alegres, eufóricos y nerviosos: “¿Ya la viste? ¡Es hermosa! La amo”. Me acerco a un grupo de adolescentes, les pregunto ¿Qué la hace tan especial? “Es una inspiración”, me contestan. Así de sencillo. 

La calidad que Reika logra con sus cosplays es increíble y no teme representar personajes masculinos. Es más, parece que evita sobre-sexualizar sus personajes, un gran rompimiento de paradigma y nuestra visión sesgada del medio. No abundan los escotes pronunciados, ni las poses semi eróticas en su trabajo. 

Kamekos

Camino unos metros más y me topo con otra escena clásica de estas convenciones: el espacio de kamekos. ¿Qué es un Kameko? Pa’ pronto: un fotógrafo especializado en retratar cosplayers. Estos se acomodan en uno de los pasillos más amplios con sus cicloramas de diversas calidades, luces y flashes. Algunos cobran por tomarte fotos, otros lo hacen por mero deporte.

Yuuko Shirahime

Y ahí, al final del pasillo, está Yuuko Shirahime firmando prints para sus seguidores (por una módica lanita, claro está). 

¿Puedes revelar tu nombre real? ¿Cuál es tu edad?

Mi nombre real es Pilar y tengo 28 años. 

¿Pilar es tu identidad secreta? ¿Cómo balanceas tu vida ‘normal’ y tu vida de cosplayer? 

Sí es un poco como identidad secreta. Estoy en un trabajo que no tiene nada que ver con el cosplay, soy profesora de Ciencias Sociales en el nivel medio superior; tengo amistades que saben que hago cosplay pero ese no es su mundo. 

¿Cuánto tiempo tienes en este mundo y cómo fue que llegaste aquí? 

Cumplo 3 años en Diciembre; desde que era niña me gustó la animación japonesa como Sailor Moon y Caballeros del Zodiaco, tiempo después me llamó la atención la lengua japonesa y su caligrafía. Ese tipo de intereses me llevaron al cosplay. 

¿Cómo pasaste de ser una persona común a ser una cosplayer? 

Yo veía que había gente que lo hacía pero no me caracterizaba, un día unos amigos me llevaron a una convención y ahí fue que me decidí a meterme de lleno. No sabía para nada todo lo que implicaba hacer el traje, representar el personaje, apartar tiempo para convenciones etc. 

Todos conocemos la cara amable del cosplay, las chicas guapas caracterizadas, pero ¿tienes historias de terror? 

Todos hemos pasado esos momentos en los que se te rompe el traje o el zapato ¡los tacones! Pero lo que realmente es de terror es cuando la gente le falta el respeto a los cosplayers, cuando abusan de su espacio personal, por ponerlo de esa forma. No es lo más común pero sí pasa. 

¿Qué es lo más positivo de ser cosplayer? 

Te da mucha seguridad y muchos amigos. Es algo que aprecio mucho.  

Dejo a Shirahime porque la lluvia nos amenaza y su atuendo no es el mejor para soportar los ventarrones. Se pierde entre un mar de personajes épicos, mágicos. La próxima TNT es en diciembre y ahí estaremos. 

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