Lo peor

flickr.com/gin soak

Más de los famosos

El problema de seguir a tus ídolos es que terminas dándote cuenta de que son unos idiotas. Losencuentras y sólo hablan de buenas vibras, de luz, únicamentepromocionan su nueva campaña publicitaria, son analfabetas o, en general, twitean muy pero muy mal. Entender que neta son personas como tú, les quita muchísima onda. Yo tuve que dejarde seguir a varias actrices porno porque cuando las veía actuar sólo podía pensar enlas sandeces que twiteaban.  Por hacer terrenales a nuestros dioses (chale): mal, Twitter.

Disminuye las relaciones reales

Sí, conocemos muchísima gente, pero eso hace que ignoremos alos que ya conocíamos allá afuera en el mundo real.  Véanlo, en toda fiesta/reunión/comida/orgía estamosidiotizados en los celulares viendo qué pasa en Twitter. Retwitean a alguien que nunca conoceránmientras se pierden los primeros pasos de su hijo. Está bien tener tu vida virtual en esta redsocial, pero está mejor acordarte que tienes una de verdad.  En caso de que no la tengan, sigancoqueteando por Twitter en vez de jugar semana inglesa. Mal ahí, Twitter. 

Destruye el lenguaje

Con tal de que todo quepa en 140 caracteres volvemos aescribir como si estuviéramos en secundaria. Quitamos vocales, usamos k’s en vez de q’s (y en casos terriblementeterribles en vez de c’s), resumimos el "por" en una "x", bla, bla y bla. Entiendo que esto se haga cuando sea estrictamentenecesario, pero cuando sólo escriben dos palabras y lo hacen así un ángelpierde sus alas y empieza a decir "haigan" y "más mejor" mientras eScRiBe AsÍsU tÉsIs De PoSgRaDo. 

Mal por las regresiones, Twitter.