Lo bueno, lo malo, y lo horrible de los foodtrucks en el #CC14

Por: Juan Luis Rodríguez (@juanluisrpons)

Comparamos la propuesta gastronómica de los camiones de comida en el Corona Capital contra el año pasado. Hay cosas que mejoraron y otras que no. Aquí te decimos cuáles.

Por supuesto que se trata de escuchar música, buena música. Pero cuando se trata de que aguantes una maratónica cantidad de horas bajo algo de sol y mucha lluvia, también conviene saber cómo le puedes hacer para cargar pilas y disfrutarlo. Aquí te va nuestra primera impresión del primer día del festival en lo que a los food trucks se refiere:

LO BUENO

Esta vez el área al que todo mundo puede pasar (no los del VIP) es más grande. Los camiones están acomodados con mayor distancia entre ellos y eso hace que se distribuya mejor la gente. A pesar de la tromba de ayer no perdieron energía eléctrica en ningún momento y hasta donde nosotros nosotros vimos, no se acabó la comida en la maratónica jornada, como sucedió a algunos el año pasado.
Hay propuestas nuevas como la de los pretzels de Knot & Loop que empezó funcionar a partir de abril de este año por la ciudad. El de hot dog está bueno y es muy llenador.80263

LO MALO

Cuando menos durante el primer día del festival, los mentados brazaletes no funcionaron en todos lados. Nos tocó ver algunos food trucks en donde sí los aceptaban y el sistema funcionaba bien durante la tarde, pero mucha gente se quejó de que esto no fuera parejo en todos los centros de abastecimiento. Nuestra recomendación para este domingo: lleven dinero en efectivo. Y suficiente.

LO HORRIBLE

En parte por el punto anterior, y en parte porque algunos food trucks estaban perdiendo su virginidad festivalera con el #CC14, la enorme demanda de comida parece que los agarró desprevenidos en cuanto a su logística. El proceso de cobro en la mayoría de los lugares fue sumamente lento y esto generaba filas de 35 minutos en el mejor de los casos, cuando estaban tocando bandas como Weezer. Cuando había descansos entre bandas en el escenario Doritos, la fila se duplicó o triplicó, poniendo a prueba la paciencia de los que estaban en la fila. Por supuesto, nos tocó ver a varios gandallas que ya estaban bajo los efectos mezcaleros, que intentaron sobornar a los cocineros para no hacer la fila. Chale. Fuimos muy felices cuando vimos que los mandaban por los chescos.

Hoy pondremos a prueba a los del área VIP. Les tendremos el reporte más tarde.

Y a ustedes ¿cómo les fue? Compártanos su experiencia en los comentarios.

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Editor Digital de Chilango. Ama los tacos, la tecnología, los gadgets y el cine. Los videojuegos le enseñan a vivir. Twitter: @poketronik