La dueña cuevas

Lo que dejó después de su gestión

Tomada de Chilango.


Cuando Gabriela Cuevas empezó su proselitismo
en Miguel Hidalgo, hacia 2001, no dudó en amistarse con los colonos, al grado
de hacer confesiones personales
: «Ella le comentaba a Juan (Álvarez, presidente
de Amigos de Polanco) que su ilusión era tener su casa en las Lomas. Ella
realmente no tenía dinero», relata Trinidad Belauzarán, quien contendió por el
PRD como candidata suplente a una diputación local en Miguel Hidalgo en 2009, y
vivió una batalla frontal con Cuevas cuando fue presidenta de la asociación
vecinal SalvoLomas, durante el conflicto por los deprimidos en Palmas y
Ferrocarril de Cuernavaca.


El sueño de tener una
casa en las Lomas fue más allá. Uno de los mayores orgullos de Gabriela Cuevas
en la época en que tomó posesión como delegada en Miguel Hidalgo era su
reciente compra de un departamento en Canadá
. «Fue una idea loca de Gaby. Su
mamá (Gabriela Barrón Mijares) y su pareja (Agustín Diner) fueron de vacaciones
y se les ocurrió que querían comprar el departamento»
, relata Enrique Selvas. Y
no cualquier departamento: se trata del 2402 en el piso 24 de la Jameson House
Tower
, un edificio inteligente diseñado por el arquitecto más caro del momento,
Sir Norman Foster. La torre se ubica en el número 808 de la avenida West
Hastings, un pasaje urbano de tiendas como Versace, Chanel, centros comerciales
como el Harbour Center, y clubes nocturnos como Studio 848
que dan vida a esa
vialidad a sólo dos cuadras del West Waterfront, al norte de Vancouver. Según
sus promotores tendrá 90 pisos,
diez de ellos para oficinas, un lujoso hotel y
centro comercial; 25 pisos tendrán acceso a un club privado, una piscina de 25
metros, pistas para jogging, squash y gimnasio, además de un sistema que estaciona por sí sólo el auto de
los residentes y lo devuelve al lobby del edificio cuando los propietarios lo
solicitan con un botón desde su condominio.

En su declaración
inicial de bienes como delegada, en 2006, Gabriela Cuevas especifica en 8.19
millones de pesos el valor del inmueble canadiense de 100m2, del que apenas había pagado 819 mil pesos.

En el mismo documento se especifica la posesión de otro departamento valuado
por Cuevas en casi 2 millones de pesos
, situado en el conjunto Casata II, TH1,
del fraccionamiento Lomas Coutry Club, en Interlomas
. Meses más tarde la misma
Cuevas mandaría a la contraloría una carta para aclarar que ya no era
propietaria de ese inmueble, pues lo regresó «por no entregárseme a mi entera
satisfacción». Durante el resto de su gestión en Miguel Hidalgo, Cuevas nunca
registró en sus declaraciones patrimoniales la existencia de otro inmueble.

En 2007 las propiedades
de Cuevas fueron noticia: Javier González Del Villar, ex director de asuntos
internos de la policía capitalina -y sobrino del ex procurador capitalino
Samuel del Villar
-, quien quería ser delegado de Miguel Hidalgo, publicó
durante la precampaña documentos relativos a una demanda de Cuevas contra su
padre
, José Rafael Cuevas Morán, para reclamar la propiedad del edificio Lope
de Vega 118
, en la colonia Chapultepec Morales.

Del Villar también daba cuenta
de un fraude por 4 millones de dólares cometido por María Laura Cuevas Morán,
hermana del papá de Gabriela Cuevas, para hacerse, mediante la inmobiliaria
Punta Diamante, de la casa que perteneció al Sha de Irán, Mohammad Reza
Pahlevi, ubicada en el fraccionamiento Playa El Guitarrón, Acapulco.
La
información de Del Villar no era tan exacta: en efecto, el Registro Público de
la Propiedad capitalino asienta en noviembre de 2000 sobre la foja con folio
real 9277882, que el juzgado 13 civil secretaría B, «condena a la demandada
Laura Morán Servín (abuela paterna) a otorgar a favor de Cuevas Barrón Gabriela
la escritura pública del contrato de donación, respecto del bien inmueble
ubicado en el número 118 de la calle de Lope de Vega»
. Al 17 de mayo de 2010,
la última anotación del documento daba «aviso preventivo» de otorgamiento de
escrituras a favor de Gabriela Cuevas Barrón
y cita la notaría 132 del DF. El
Registro Público de la Propiedad tiene como norma dar estos «avisos» cuando se
realiza un cambio legal inminente en la posesión de una propiedad. O sea:
Cuevas es dueña legal del inmueble, tras haber demandado a su familia.

Por otra parte,
Acapulco sí tiene juego en este rompecabezas. Por estos días, la diputada
federal Gabriela Cuevas ha sido vista con frecuencia por los vecinos del
fraccionamiento Las Brisas, en Acapulco
. En el predio número 79 de la calle de
Laureles se construye Villa Gaby, una propiedad con 2,247m2 de terreno y más de 1,000 m2 de construcción, registrada a nombre de la
empresa Construcciones Vista al Mar, cuya representante es Gabriela Barrón
Mijares, mamá de la diputada
.

Debido a la pendiente del terreno, Villa Gaby se
construye en tres niveles
, el que da a la calle tiene un garage que albergará
por lo menos cinco autos; de ese nivel surge una rampa que lleva directo al
tercer nivel del inmueble, donde aparentemente se ubican las áreas comunes
(sala, comedor, alberca) y en el medio estarían las recámaras de la casa.

De
acuerdo con el portal Metros Cúbicos, una casa de características similares
(más de 2,000m de terreno y 1,000 de construcción) se vendía hasta el mes
pasado en 2.5 millones de dólares. Según la Asociación de Desarrolladores
Inmobiliarios, el precio de construcción en la zona va de los 1,000 a 1,500
dólares por metro. Sin embargo, en el caso de Villa Gaby el valor catastral del
terreno se manifestó en 1.13 mdp, y el valor presupuestal de construcción en
8.14 mdp: menos de la mitad
. Las mismas cantidades aparecen en la boleta
predial del municipio de Acapulco, extendida en abril de 2008. La propiedad
pertenecía desde 1994 al señor Carlos Villa del Castillo y fue vendida el 12 de
julio de 2004 ante el notario público numero 3 de Acapulco Guerrero, Jorge
Ochoa Jiménez, que registró la compraventa en la escritura número 14,046
.

-¿Cómo se puede saber
si los inmuebles de un funcionario público son lícitos o no, de acuerdo con el
poder adquistivo de su salario?
, pregunta Chilango a Juan Pardinas, director de finanzas públicas del
Instituto Mexicano de la Competitvidad (IMCO).

-Es complicado
establecer una regla. Habría que ver cuáles de sus bienes son de procedencia
como servidor público, y cuáles vienen como miembro activo en la iniciativa
privada.  Mientras no haya una real
transparencia en el acceso a la información, es difícil de saber.