La crítica

5 clásicos del cuasi-periodismo

El reportero cree que está  fácil…
Cualquiera es capaz de distinguir una película buena de una mala. Un disco genial de uno de Fey. Un restaurante sabroso de uno plástico. ¿O no?

¿Cómo identifico que se trata de un bodrio?

   1. Su repertorio de adejtivos no sale de “bueno”, “malo”, “rico”, “maravilloso”, “pésimo”.

   2. El único fundamento para su crítica es su infalible, indiscutible e “in”, buen gusto.

   3. No puede ocultar en su texto que, en realidad, no ha visto tantas películas como cree, ni ha escuichado tantos géneros musicales, ni ha comido en restaurantes verdaderamente buenos de otras ciudades.


¿Por qué le salió tan mal?

Porque para ser un crítico se necesita no sólo haber presenciado, escuchado, comido, asistido, etcétera a miles de eventos durante años. También ayuda tener un fuerte bagaje teórico que sustente tus opiniones.

¿Podría ser peor?
Sí, podría ser en verdad un experto que de tan erudito nada en el mundo le parece, y que escribe como si los lectores fueran a ser sus sinodales en la tesis post-doctoral.