La Alameda

¡Ah el antaño!

 

 

¿Dónde está?

En el Centro Histórico, bordeada por la avenida Juárez.

 

¿En qué consistía el paseo?

El paseo más ñoño: dar la vuelta tomando helado, sacarle fotos a los escuincles montados en un caballo, comprar globos… Antes, mucho antes, la Alameda era el sitio de ligue para la juventud capitalina: el asunto consistía en que los hombres y las mujeres caminaban en sentido contrario, para encontrarse cada determinada vuelta. Suena tonto ahora, pero era una forma efectiva de elegir marido o esposa.

 

¿Sigue rifando?

Realmente no. La Alameda se ha convertido en otro sitio de ligue, uno más descarado donde los enamorados están tirados en el pasto echando pasión. Los globos y las chunches siguen ahí, a los que se les suman la piratería, los elotes hervidos y las chácharas hippiosonas.

 

Su versión 2009

El Parque México, “güey”. Sitio de encuentro de la fauna condechi, que como pretexto del ligue del nuevo milenio, por alguna razón, siempre anda paseando a sus perros.