Jobs bajo la lupa ‘geek’

Editores cinefilos

(Foto: Cortesía)

Hoy se estrena en México la cinta que retrata en pantalla grande cómo Steve Jobs llegó a ser Steve Jobs y Apple la compañía tecnológica más valiosa del mundo actualmente.

La cinta recorre los inicios de la carrera de Jobs, interpretado por Ashton Kutcher, en sus días de hippie y cuando Apple aún significaba el nombre de una fruta, pasando por la evolución de la compañía junto a Steve Wozniak, interpretado por Josh Gad, hasta justo antes de que la empresa se convirtiera en lo que hoy conocemos.

Desde su estreno en Estados Unidos el 15 de agosto, la cinta, dirigida por Joshua Michael Stern y escrita por Matt Whiteley, ha recibido críticas agridulces e incluso el mismo Woz comentó que la interpretación de su persona no iba del todo acorde con la realidad.

Sin embargo, haciendo a un lado un poco la crítica cinéfila en Chilango, dos amantes de la tecnología, se lanzaron verla -con el pertinente ojo geek- y aquí les presentamos nuestros comentarios.

Puedes leer la opinión de Hugo Juárez, editor adjunto de Chilango.com, aquí. A continuación leerás la mía:

Como toda “maquera”, después de haber leído la biografía de Jobs y con conocimiento de las manías y genialidades del señor, de antemano llegué a la butaca con la expectativa un tanto alta; y después de un rato, debo confesar, empecé a pensar que el trailer me había enganchado más en dos minutos de lo que la película podría engancharme en dos horas…

Al final de la función se balancearon, pero creo que esta peli hay que apreciarla por partes.

Por una lado, Ashton Kutcher como Steve Jobs sí fue como me lo imaginaba, desde el parecido hasta la actuación; la tensión, las manías controladoras que deja ver y los tintes de locura me hicieron creer que así pudo haber sido Jobs, lo mismo que Woz y el resto de los inversionistas (¡Aplausos por la caracterización!).

Sin embargo, ya sabiendo que iba a ver ficción, la dosis de drama me quedó a deber.

Siento que para ser una cinta biográfica pero con tintes de ficción, le faltó emoción y agilidad para atrapar realmente, pues si bien los actores lo hicieron bien, se mantuvo en un bien a secas y, a pesar de que los 128 minutos de la cinta sí tocan puntos históricos cruciales, siento que no me emocionó suficiente. No hubo piel chinita.

Por otro lado, mientras trataba de engancharme me hacía corto circuito estar viendo una escena setentera y escuchar “Can’t Hold Us” de Macklemore de fondo.

Sin embargo, siento que en sí no es tanta culpa de la producción la falta de emoción, sino que esta historia está tan reciente y cercana que acordarme de un keynote, de cuando lanzaron el primer iPhone (cuando nadie sabía que era), o del comercial de Think Different (que sí me saca una lagrimita) me emocionan más en original.

Creo que es un esfuerzo bien logrado comparado a los documentales y películas que han intentado contar la vida de Jobs, pero para mí los nombres del elenco y la expectativa alrededor se comen a la experiencia final.