Por: Ileana Rodríguez

Cada quién y su propio Woodstock

El 40 aniversario y una nueva cinta.

Antes de que existiera Coachella y que todos quisiéramos asistir, año tras año, existió un festival, del cuál mi generación sólo ha oído hablar. Una leyenda que nos ha sido contada a través de los años y que reside en nuestras mentes, como si lo hubiéramos vivido en carne propia. Recientemente se celebraron los 40 años de Woodstock: Tres días de paz y música. Ese concierto gratuito para 400 mil personas, en donde participaron artistas legendarios como: Jimi Hendrix, Jannis Joplin, The Who, Grateful Dead, Creedence Clearwater Revival, The Band y más y que quedó documentado bajo la dirección de Scorsese. En su columna del domingo, Juan Villoro describió la verdadera magia del festival: “Woodstock fue, entre otras cosas, un récord estadístico. Su impacto tiene que ver con la desmesura de llevar tantas botellas de agua y tantas luminarias del rock a un sitio apartado. Otro de sus rasgos esenciales se refiere a lo que no ocurrió. La policía local esperaba actos vandálicos, misas negras, vudú suicida, abducciones alienígenas, orgías en el lodo y misteriosos casos de autocombustión. Nada de eso sucedió. Si se toma en cuenta que muchos de los participantes habían empacado más ácidos lisérgicos que galletas, el suave desenlace resulta asombroso…. Las posibilidades de desastre eran tan grandes que la noticia esencial de Woodstock fue su carácter inofensivo. Sobró mariguana y faltaron baños, pero no hubo heridos.”

¡Les callamos la boca! Logramos que nos dejaran de ver como un grupo de bándalos. Y a pesar de que el festival se intentó repetir en 1996 y más tarde, en 1999, con resultados un tanto más agresivos, seguimos intentando revivir ese preciso momento. Nos inventamos nuestras propias giras y festivales; nuestra propia moda y y nuestras drogas, pero la verdad es que por más que intentemos, incluso aquellos que lograron asistir Woodstock 96 y la más reciente versión en el 99, jamás podremos pertenecer al “grupo selecto” de 400 mil personas que tuvo la oportunidad de inventarlo. Quizá lo más cercano que tenga esta generación es la nueva cinta de Ang Lee: Taking Woodstock, una manera más de revivir lo no vivido.

Todo es amor, para Karen O.

El soundtrack de Where The Wild Things Are.

Karen O, líder de los Yeah Yeah Yeahs, alguna vez tuvo un novio muy famoso que dirigió algunos videos de su banda. Spike Jonze quizá se cobró el favor, pidiéndole a esta ex novia que le compusiera la música de su más reciente película: Where The Wild Things Are. La cinta es una adaptación del cuento infantil de Maurice Sendak, de 1963. Y aparentemente, resulta más atractiva para los adultos, que para los niños. Sobretodo a los adultos a los que les llama la atención el rock.

El lunes dieron a conocer la primera canción del que aparente ser un maravilloso soundtrack” “All is Love” de Karen O y The Kids. Y resulta que The Kids son Brian Chase y Nick Zinner, de los mismos Yeah Yeah Yeahs; Bradford Cox, de Deerhunter y Dean Fertita y Jack Lawrence de The Dead Weather. En el resto del álbum participan además: Dean Fertita, de Queens of the Stone Age; Aaron Hemphill, de Liars; y Greg Kurstin, de The Bird and the Bee; entre otros.

Una alineación superestrella. La película se estrena en Estados Unidos, el 16 de octubre y el soundtrack sale a la venta el 29 de septiembre. “All is Love” ya se puede descargar, desde el día de ayer, en iTunes. Pero si no tienen tarjetita, corran a MySpace, a escucharla.

https://www.youtube.com/watch?v=fFDcaTI0cl8

Kim Gordon

Bajista, mamá, artista y diseñadora de moda.

Resulta que Kim Gordon es perfecta. Es bajista en Sonic Youth; madre de famila; artista, y desde 1994, diseñadora de moda. Su primera marca de ropa fue la ahora extinta X-Girl, T-shirts y camisetas muy noventeras, que ella misma vestía. Ahora, tiene una marca llamada Mirror/Dash, nombre que comparte con uno de sus proyectos de música alternos, junto a Thurston Moore. En el sitio de la marca, uno puede encontrar una chamarra gris, con un costo de $415 USD. Pero no todo es así de caro, el año pasado, decidieron lanzar una línea, bajo el mismo nombre, para Urban Outfitters, ni tan barata, ni tan costosa. Todavía se pueden conseguir algunas cosas en línea. Con la ocasional colaboración, por aquí y por allá, hay otro proyecto que aún podemos conseguir, aunque no es tan accesible. Resulta que Gordon tuvo una exhibición hace un par de años, llamada “Faces in the Crowd”, que consistía en, como su nombre indica, acuarelas inspiradas en caras que veía entre el público de sus conciertos. De ahí la colaboración con la costosa marca italiana Marni. Gordon prestó sus acuarelas, para estampar sobre un par de bolsas de lona y unas camisetas que se pueden conseguir en línea y cuyos precios van desde los $400 hasta los $1000 USD. ¿Mencioné que son bolsas DE LONA? Lo peor del caso es que ella misma viste sus diseños y entonces a sus seguidoras nos resulta imposible no querer todo lo que tiene su firma. Creo que las bolsas de mil dólares tendrán que esperar. Al final lo que importa es la música, ¿Qué no? Y el nuevo disco de Sonic Youth, The Eternal, cuesta mucho, mucho menos.