Esta soy yo

El lado brutal de la belleza

 

 

Estas son mis cirugías

Tres retratos íntimos. Tres mujeres que abiertamente confiesan que se han operado.

 

MACARENA

Edad: 33

Operaciones: nariz, senos.

Cuando le preguntas a que se dedica Maki dice enigmáticamente «a la micropigmentación». En realidad, se trata de un procedimiento “Light” de intervención plástica: el delineado permanente de cejas, ojos, boca, y lunares que ella misma realiza.

TANIA

Edad: 23

Operaciones: senos

A diferencia de las otras entrevistadas, tenía 22 cuando decidió entrar al quirófano. Esto le costó infinitos desencuentros con el médico de la familia: su mamá (quien al final de cuentas hasta entró a la operación). Al igual que las mujeres que aparecen en este reportaje, ella tampoco cree que operarse la haya hecho más segura, pero «más buena, sí».

CRISTINA

Edad: 34

Operaciones: glúteos, senos, lipoescultura.

En su opinión, la pareja es lo que más la motiva a someterse a una cirugía estética. «Si él te dice “me encantaría que tuvieras esto”, vas a ver la manera de hacerlo feliz —dice—. Yo me quiero sacar (volumen del busto) un poquito, pero él no quiere, dice… Finalmente son para él.»