Eres como mi hermano, caón

Cuando estás hasta las manitas

 

Contexto:

Típica charla de borrachos entre dos sujetos que llevan exactamente 3.2 horas de conocerse. Aplica hasta con el güey cuyo nombre nadie conoce y que crasheó en tu fiesta sin avisar.

 

Interpretación:

“Estoy muy sensible, necesito un poco de amor”.

 

Riesgo:

Varios. Uno, que el individuo se la crea y se lleve tu Xbox o tu coche alegando que, como son hermanos, lo que es de uno es del otro. Dos, que el cariño trascienda a la pasión, y acaben en una escena de Secreto en la montaña…