El origen del nombre de algunos panes

Etimologías culinarias para todos

Foto: Cuartoscuro

Dudamos que haya un país en todo el mundo que tenga tanta variedad de panes como el nuestro: trenzas, palomas, conchas, cochinitos, semas, bolillos, pambazos, chilindrinas, triángulos, besos de novia, pan de yema, pan de nata, pan de pulque, hojaldras, limas, ojos de buey, polvorones, pan de chochitos, barras, pan con mantequilla, magdalenas, mantecadas, panqué, rejas, campechanas ¡uf! Ya sea como desayuno o como postre, somos paneros de corazón. 

En Chilango nos preguntamos ¿qué fue primero, la Chilindrina como pan, o la compañera del Chavo del 8? Así que nos pusimos a indagar sobre el origen de algunos deliciosos panes. Acompañe este post con un chocolate caliente, una taza de café y su cocol ¡deliciosos! 

Cemitas: El acemite era una mezcla de salvado con agua y harina, popular entre los campesinos españoles. Allá se hacían unas bolas con esta mezcla para desayunar, que eran conocidas como acemitas, luego cemitas y ahora hasta les decimos cemas. Entonces lo correcto es escribirla con C, pero… 

Semitas: No, nos equivocamos. Algunos portugueses afirman que el pan viene del grupo étnico semita y que ellos lo trajeron a la Nueva España. Hay dos recetas para estas semitas, una más compacta que se amasa en el piso de la panadería y la otra que es la semita de agua, más pachoncita. Fue en Puebla donde tuvo mejor recibimiento pero ¿nos vamos a poner a discutir por esto? 

Telera: Aquí se pone buena la cosa. Hay panes llamados teleras en España que se componen de tres hileras: lo más fácil es suponer que “tres hileras” concluyó en “telera”.  Pero telera también se le llama una parte de las carretas, compuesta de muchos tablones juntos: en el siglo XVII se documentó que los campesinos que llevaban al ganado se comían siempre un pan alargado… que se parecía mucho a las esas tablas pegaditas ¡ándele! 

¿Chapata o ciabatta?: en vez de hacerse una torta a la mexicana, algunos prefieren usar una  chapata que porque sabe mejor ¡bah! ¡arriba la telera! Lo cierto es que el sabor de este pan viene de que se fermenta lentamente. La palabra italiana es ciabatta (que se refiere su forma de sandalia) aunque en chilangolandia todos decimos “deme una chapata de queso de puerco”. 

Gendarme: Este nombre es curioso y ahora que está de moda la gendarmería se puede entender bien. Un policía francés (uno solito) es conocido como “homme d’armes”, y en plural son “gens d’armes”, que al español pasó como “gendarmes”. Hace un tiempo, los gendarmes de allá usaban un gorrito con un adorno en forma de rombo, que es idéntico al pan mexicano. Suponemos que fue en su honor o que un panadero connacional les robó una cachucha. 

Pambazo. Pambazos rellenos de papas con chorizo, lechuga, queso, crema y salsa ¡A babear! Pero la etimología de “pan bazo” viene de pan bajo… es decir, pan de pobres. Y tú que te creías mucho. 

Magdalena: los panecitos pachoncitos de mantequilla que te comes de una sola mordida reciben su nombre de la primera mujer que los cocinó: Madaleine Paulmier, quien ofreció estos panecitos en 1755 al rey de Polonia, que tenía una casita al norte de Francia. De ahí pasó a España y de ahí a tu panza. 

Chilindrina: Nos declaramos incompetentes para contestar esta pregunta. Es como el huevo y la gallina: algunas versiones dicen que Chespirito le puso Chilindrina a su personaje porque sus pecas se parecen a la superficie del pan. Pero por otro lado “Chilindrina” significa “cosa sin importancia o anécdota picante”, así como la hija de Don Ramón. Esperemos que Don Roberto Gómez Bolaños venga a aclararnos el punto. Votamos porque el pan fue primero. 

¿Y a ustedes, les gusta el virote o cuando ven una dona, pasan sin ver?

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