El Godínez

Échame la mano, mano.

¿De qué se trata?
Es similar al de la vida estudiantil, pero en un contexto empresarial.

¿Cuándo lo aplicas?
Cuando ya te llamaron tres veces la atención por llegar tarde a la oficina. En ese caso, le hablas a Gutiérrez, que sabes que llega temprano siempre y le pides que cheque la tarjeta por tí, o que se invente un pretexto infalible para que tu jefe, el Lic. Martínez se toque el corazón y se diga a sí mismo: “pobre Godínez”.

Los riesgos
Que en el mundo corporativo no importa si te tocó tráfico, se murió tu gato Bigotes o tu esposa tuvo un episodio de epilepsia. Si no cumples, estás fuera. Así que más te vale reservar ese tipo de paros para cuando realmente te sucedan cosas fuera de lo común. Recuerda amigo Godinez, que hay crisis y desempleo en el mundo. Cuida tu chamba.