Dependientes penosos

El futuro se nos viene encima

 

¿Qué se pierden?

¿A qué nos referimos con esto? Fácil: antes comprabas las revistas porno en una bolsita negra, o te daban las toallas femeninas envueltas en papel periódico (a las que, además, todo mundo llamaba “kotex” unitariamente, sin importar su marca).

 

¿Por qué era bonito?

Porque nos daba risa, y era una forma de constatar que la gente se escandalizaba y apenaba más fácil. Ahora todo mundo habla abiertamente y no es mal visto llegar a la farmacia y pedir un paquete de condones ultrasensitivos texturizados.

 

¿Qué tendrán en lugar de eso?

Esperamos que haya más apertura mental. Poder pedir la píldora del día siguiente sin que te miren feo, que las mujeres compren porno sin pena, que la gente hable abiertamente de lo que le causa pena.

 

¿Te acuerdas de más cosas? ¿De qué se perderán los chilanguitos del futuro?