Errores-horrores ortográficos más comunes

¡Ay, ahí cometiste una animalada!

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Típico, abres Facebook y te encuentras con tantos errores ortográficos que te cuesta trabajo leer, y creer que quien los escribió, haya cursado satisfactoriamente tercero de primaria.

Y no es que queramos que todo el mundo escriba como Pablo Neruda u Octavio Paz, pero de verdad es ofensivo encontrar joyitas como: “aNteZ d kRiTiKarMe iNteNtA zUpERaRme!!!” o status como “haber cuando nos vemos”.

Aquí te dejamos los horrores más comunes en nuestro idioma. 

En base a/con base en 

Decir o escribir “en base a” es uno de los errores más comunes, y se comete a todos los niveles. Es muy común que incluso periodistas y políticos, quienes en teoría deberían expresarse mejor, usen esta frase. 

Sin embargo, la expresión correcta es “con base en” y significa que estamos cimentando nuestros argumentos o creencias sobre una base empírica o teórica de gran solidez. Así, podemos decir: “con base en todas las veces que Lupita me ha bateado, puedo decir que nunca voy a salir de la friendzone”. Ains. 

“Es de que…” 

Nada hace más evidente que no ponías atención en la clase de español, que caer en el queísmo y el dequeísmo. 

El dequeísmo consiste en poner “de” antes del “que” de manera innecesaria:

-“Ay profe, es de que se me fue la luz y ya no pude imprimir mi tarea”. 

-“Híjole comadre, es de que me quedaron mal con un pago y no tengo para lo de la tanda”. 

¿Se dan cuenta de que en ambos casos se puede suprimir el “de” y no se altera de ninguna forma el sentido de la frase? Eviten el dequeísmo a toda costa, porfis. 

El dequeísmo también tiene su hermano gemelo malvado, que es el queísmo, y es suprimir el “de” cuando, de hecho, sí debería ir en la frase. Aquí un par de ejemplos. 

“Me di cuenta que en Navidad trago como Niño Dios… picio”.

“Me enteré que con tu marido trabaja una mujer rubia. Ella se llama…”.

En el primer caso, la frase correcta sería “Me di cuenta DE que en Navidad…” y en el segundo caso, “Me enteré DE que con tu marido…”.  ¿Por qué? Porque te estás dando cuenta DE algo y porque te enteraste DE algo.  

Ay, hay, ahí 

Es muy común que el populacho se confunda entre “ay” y “hay”, y un poco menos con “ahí”, pero también pasa. ¿Por qué? En los primeros dos casos porque son homófonas.

Cuando solemos leer poco, tendemos a escribir palabras “como nos suenan” y esto es complicado cuando dos palabras suenan igual. Es entonces cuando cometemos sendas animaladas.

Así es como vemos cada día horrores como “hay, me duele el estómago” o “Ya no ay qué comer, mejor me mato”.

Recordemos que “ay”, sin hache, es una interjección que denota algo que nos duele o nos saca de onda: 

“¡Ay, se me olvidó la tarjeta del Metrobús”. 

Y “hay”, que es la forma impersonal del verbo haber: “Hay personas que salen a la calle en Crocs, qué oso”.

“Habemos” ¡TACHE! La forma verbal “habemos” no existe para referirse a “somos” o “estamos”, pues el verbo haber, al referirse a personas o cosas sólo se usa de forma intransitiva, es decir, sólo se puede conjugar en tercera persona. 

Decir: “no todos los hombres son iguales, habemos algunos que sí valemos la pena”, además de ser incorrecto por estructura, es una gran mentira, embustero. Sería mejor decir: “No todos los hombres somos iguales, algunos valemos la pena”.

Hablando de tiempos verbales que no existen, es muy común decir “veniste”. ¿Por qué? Porque tanto conjugación “venimos” como “vinimos” son correctas: venimos es el verbo venir en presente, y “vinimos” es el pasado del verbo venir.

Ahí va el ejemplo, más desmenuzadito:

“Ayer vinimos, pero no te encontramos, por eso venimos otra vez”. 

Sin embargo, decir “¿por qué no veniste ayer?” es incorrecto, incorrectísimo, una barbaridad. Así que la próxima vez que les pregunten “¿Ya te veniste?” además de ofenderse por la evidente grosería que eso significa, también podrán ofenderse por la pésima manera de expresarse. 

Haber/a ver

Todo es risas y diversión cuando estás ligando en Facebook y de repente te escribe: “me caíste muy bien, haber cuándo nos vemos” y entonces te dan ganas de sacarte los ojos con una cuchara caliente. Y es que este error es súper común, pero no por ello lo vamos a perdonar, como guardianes del buen decir. 

Recuerda que “haber” es un verbo.

Forma correcta: debe haber alguien para mí.

Forma incorrecta: voy haber si ya puso la marrana. 

¡No es difícil, sólo practica!

Hecho/echo

Otro error bastante común viene de confundir la grafía del verbo “hacer”, con el verbo “echar”, que no significan lo mismo. 

Piensa en un lunes por la mañana en el que llegas a la oficina sin un gramo de ganas de trabajar. Ahí, con todo el dolor de tu corazón, expresas: 

“Estoy hecho un guiñapo. Ahorita voy y me echo una jetita en el baño”. 

Aún y aun 

Aunque algunas personas usen estas dos palabras de manera indistinta, la tilde hace la diferencia entre ambas. 

¿Cuándo usar “aún” con tilde? Cuando sea sustituto de “todavía”, es decir, cuando se trate de un marcador temporal.

“¿¡CÓMO QUE AÚN NO DEPOSITAN?!” 

Por su parte, “aun” sin tilde se utiliza cuando la palabra puede sustituir a “incluso” o “inclusive”:

“Niños mayores de 3 años pagan pasaje, aun sentados en las piernas”. 

Seguro ustedes tienen en su Facebook a una de esas personitas que cometen varias faltas de ortografía por frase. Compártanle este artículo, queridos chilangos, A VER si agarran la onda y dejan de ofender nuestros ojazos.

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