El chori, la sinhueso, la mazacuata…

El chori, la sinhueso, la mazacuata...

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Dicen que dos cabezas piensan mejor que una, pero en el caso particular de los hombres eso no siempre es cierto. A veces nos da por pensar con la cabeza de abajo y es cuando la puerca tuerce el rabo. Pero no es nuestra culpa: somos máquinas diseñadas para reproducirnos, nuestros genes pugnan por esparcirse por el mundo y ayudar a la conservación de la especie. ¿Y quién es nuestro aliado en esta difícil batalla? El pene.

¿Quién no ha bautizado al amiguito que le cuelga entre las piernas? Te dejamos 25 maneras en que los chilangos nos referimos a él. Seguro tú te sabes otras, pero empecemos con éstas, para abrir boca (sin albur).

El brazo de albañil. ¿Han visto cómo se les pone choncho el brazo a los albañiles de tanto batir mezcla y echar el colado? ¿Han presenciado cómo se les marcan las venas? Bueno, pues lo dejamos a su imaginación. Provecho.

Junior. Es un clasicazo llamarlo con tu propio nombre, pero en diminutivo. Si te llamas Francisco, le pones Paquito. Si te llamas José, le pones Pepito. Si te llamas Próculo, te aconsejamos ir al Registro Civil a cambiarte el nombre.

Palanca de velocidades. Las analogías con los autos no se hacen esperar. Por eso cuando en el antro se ligan a una guapa que al final resultó ser un guapo con muy buen camuflaje, se dicen que les salió mujer con palanca al piso. Gulp.

Pipí. Esta es una de las formas más tiernas, por no decir infantiloide, de llamarle al miembro. ¿Qué diría Freud si le contaras que le sigues llamando a tu pene de esa forma? Seguro te haría un enorme diagnóstico de fijaciones y etapas no superadas. Absténganse de decirle así, es un matapasiones que les garantizará una prolongada virginidad.

Muñe o muñeco. Éste es uno de los preferidos de los que tienen alta autoestima, porque sienten que traen un Ken fabricado a mano. De este sobrenombre se deriva la frase “hoy sí baila el muñeco”, lo que significa que hoy toca pasión.

[Checa estas formas nacas de decir que hoy toca echar pasión]

Paquete. Esta palabra hace alusión no tanto al miembro mismo, sino al “bulge”, eso que se marca a través de la ropa interior o el pantalón. Pero aguas, un paquete en apariencia grande no siempre significa buena dotación. Hay quien aplica el calcetinazo para apantallar. Atentas chavas, esto es información que cura.

Mástil. Pareciera que fue ayer cuando cantábamos en los honores: “se levanta en el mástil mi bandera, como un sol entre céfiros y trinos”. Obviamente en aquellos tiempos éramos unas mentes blancas e inocentes, no los cochinotes que somos ahora. ¿En qué momento se nos fue la inocencia?

Pájaro. Aunque suena muy infantil, este sobrenombre nos ha regalado verdaderas joyas del folklore y el albur. Es así como encontramos especies exóticas como el Pájaro mea placas, o el Pájaro con suelas, el Pájaro hechicero o sea, el que te encanta. Chéquense también este piropo: “con esas tortas y una Fanta, hasta mi pajarito canta”. ¡Tiembla, Neruda!

Cíclope o Dios de un solo ojo. No hay que tener una especialidad en anatomía para saber que nuestro pequeño amigo tiene una sola salida. Por eso, cuando está en presencia de algo que le gusta, se dice: “ya lloró el Cíclope”.

El Chori. Es la contracción de “chorizo” y el nombre viene por la similitud con la forma y grosor del embutido. ¿Cómo olvidar aquella bellísima pieza musical llamada “Las chicas quieren chorizo”? ¿A alguien se le antoja un chorizo en barras?

La mazacuata. Es frecuente decir “ya te cayó la mazacuata” para referirte a que ya bailó Bertha, pero, ¿qué significa esta expresión? Mazacuata es la forma en que en Centroamérica se le llama a la boa constrictor. Por supuesto es una exageración que alguien tenga un animalón de esas dimensiones, pero así somos los hombres: faroles por naturaleza.

La sinhueso. Aunque originalmente la “sinhueso” era una expresión que se refería a la lengua, hoy se le da un significado distinto. La sinhueso se refiere al pene, que no requiere de un hueso para adquirir firmeza. Dato curioso: la mayoría de los penes de los mamíferos sí tienen un hueso, llamado báculo, pero este hueso está ausente en los humanos. Sin embargo, aunque no tengamos hueso, el pene sí puede sufrir “fracturas” y éstas sólo se corrigen mediante cirugía. ¡Auch! D:

El Caballero. Porque se para en presencia de una dama. O de otro caballero, ya ven que la cortesía no conoce géneros. También se para para que otros se sienten.

El chile. Este nombre es uno de los más mexicanos. No podemos dejar de sonreír como niños tarados cuando alguien dice “voy a Chile”, refiriéndose al país y contestamos cosas como “siéntate, no te vayas a cansar”. Es claro que nunca vamos a madurar. Ahora que si alguien te dice “vamos a desflemar el cuaresmeño” significa que te están invitando a descargar la tensión.

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