A la Edmundo Dantés

Si se acabo el amor...

Flickr /Ed Yourdon

En qué consiste:

Venganza pública.  Ésta es cuando te has enterado que tu novi@ te ha hecho una santísima jalada. Tú nómbralo: infiel, te usó para obtener algo, admitió que sólo te quiere por interés, te hizo un fraude o cualquier cosa. Entonces, es hora de rendir cuentas. El chiste es citarl@ en un lugar público, digamos un restaurante… y que todo marche normal: piden vinito, cenan rico, le recuerdas cuánto le amas.  Luego momentos antes de pedir la cuenta ¡zas! Le dices todo lo que sabes y no le das derecho de réplica, escupes sangre y te paras de tu lugar y buscas una excusa  para irte de la mesa (cigarro, baño… etc). Y te largas para siempre de su vida. Además le dejas la cuenta al maldit@. Si elaboras este plan con tus amigos, será más real y humillante Muajaja.

Probabilidad de morir después del truene:
Pues depende del nivel de humillación o de palabras e improperios que sulfure tu boca. Aconsejamos que no hagas mucho drama. No te pongas a su nivel, porque hay chance de que te persiga después de que decidas pararte de tu lugar. Eso sí, ten en cuenta que habrá muchas llamadas para negar todo lo que sabes. Tú mantente firme y no contestes.
 
Rutas posibles de escape:
Te aconsejamos que hagas un scouting del lugar. Ver por dónde puedes huir, dónde dejar tu coche y sobretodo, después ve a un lugar donde nunca podrá encontrarte (al menos esa noche).