20 fails en los moteles de paso

Desde la falta de condones a los vecinos ruidosos

Getty ImagesPINE BLUFFS, WY - JUNE 26: A roadside motel June 26, 2007 in Pine Bluffs, Wyoming. When rural America was chronicled 50 years ago by Jack Kerouac in his autobiographical novel "On the Road", it was an America full of promise and economic potential, where the majestic openness of the land was entwined with the cult of the automobile. Today, partly due to the loss of the independent family farm, rural America is a state of economic and demographic decline. Despite these changes since Kerouac and his friends sped across the vast American night, much of the visual landscape of the rural United States has remained the same. (Photo by Spencer Platt/Getty Images)

Durante años el equipo de Chilango ha hecho una seria investigación, con fines puramente científicos —ay ajá—, visitando hoteles de paso. Hemos probado las camas mullidas y las sábanas tiesas de muchos de los cincoletras más famosos de la Costera de Tlalpan, Zaragoza, salida a Cuernavaca, Centro Histórico y alrededores. Esta investigación ha dado lugar -además de una convivencia sana y agradable- a una lista de cosas por las que ningún chilango con apetitos carnales debería de pasar.

 

Así que si piensan pasar un 14 de febrero en compañía de su pareja, rindiéndose a las mieles del amor, rueguen al santo de su devoción que no les vaya a ocurrir ninguna de estas cosas ¡Chilangos prevenidos, jamás serán vencidos!

 

Que hagas fila para entrar. Aguas, el día del amor los hoteles están a reventar así que el que encuentres lugar en el estacionamiento no implica que haya habitaciones disponibles. No te vayan a aplicar la de “espérese veinte minutos ya mero sale una pareja” ¡Ewwww!

 

¿Te falta dinero?. No seas codo, no hay peor cosa que vayas justito, no te alcance y apliques la cooperacha: “¿a ver, cuánto traes tú?” ¡Faaaaail!

 

“¿Trajiste condones?”, “pensé que los ibas a traer tú”, “sin condón, no hay nada”. “pero pero pero”, “nada, dije”. Y vas de regreso a la recepción a comprar un paquete. Qué triste.

 

Que no sepas usar los implementos del amor. ¿Pa’ qué sirve ese sillón? ¿por qué hay arneses en la pared? ¿Y esos tubos cómo se usan? ¿qué es ese columpio?

 

Que te dé un calambre queriendo usar los implementos del amor. ¡Hay que ver más porno!

 

Que se te olvide algo importante en la habitación. Conocemos a alguien que olvidó su bolsa en el cuarto y tuvo que esperar a que la pareja siguiente terminara. El horror.

 

¿Pidió servicio a la habitación?. Vas a pasar un rato, no a hacer picnic. En 14 de febrero lo que importa es la pasión, no que te lleven tu six de cervezas.

 

Que la puerta de la habitación no cierre. Aquí tienen una de dos: o piden que los cambien de habitación o cámbiense de hotel ¿pues dónde se metieron? Esto solo ocurre en los de la Meche… nos contaron.

 

Que salgas en un video pirata de “Hoteles de Tlalpan”. ¡Ja ja ja! el horror. ¡Apaguen la luz!

 

Que les toquen la puerta. En San Valentín los hoteles solo te dejan estar un ratito, mide tu tiempo y no te vayas a echar una jetita ¡ya sálganse, jóveneees!

 

¿Por qué los baños tienen puerta de cristal? Es sexy ver a tu pareja bañándose, pero si de plano tienes necesidades más mundanas está feo ver lo que ocurre adentro ¡voltéate, viejo!

 

No seas quisquilloso. Vamos, es un hotel de paso. Cientos de personas pusieron sus pompitas en la cama antes que tú. No te vayas a poner a reflexionar sobre esto cuando entres, déjate llevar.

 

Que la calefacción no sirva. Digo, vas a estar encuerado y con el frío que hace estos días sería terrible el efecto “tortuguita en el caparazón” ¿verdad?

 

Que tu auto no quiera arrancar a la salida. Esto es lo peor que puede sucederle a alguien. Ya vemos a los empleados del hotel empujando el carro para sacarlo ¡Pena ajena!. Plus: que se te hayan quedado las llaves adentro.

 

Vecinos ruidosos. No hay nada más antisexy que los gritos exagerados de la pareja de al lado (¿estará bien o trajeron un aparato de tortura?)

 

¿Hay alguien ahí? Hasta en los mejores hoteles pasa que la camarera abra pensando que la habitación esté desocupada. Mejor echarle cadena, no te vayan a encontrar en plena faena.

 

Que adentro del hotel te encuentres a alguien. “¡Hola Martínez! ¿qué haciendo por acá? Pues aquí, te presento a.. a… ¡ah pues ya se conocen!”

 

Que saliendo del hotel te encuentes a alguien. Conocemos a muchos que salen en su auto con la cabeza agachada ¿a qué le temen? ¿que pase por ahí un amigo? No se avergüenzen del amooor…

 

Que la cama esté muy alta. O muy bajita. O con los resortes salidos. O que ya esté floja. La cama es importante, caray.

 

Que no levante el asunto. Ni modo mano, o usas viagra o allá van tus 500 pesos…

 

Sabemos que a ustedes les han pasado cosas peores ¿por qué no las cuentan en los comentarios?

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