13 preguntas cortas a Lyn May, la reina de las vedettes

'Ya dejé la carne; prefiero la carne de hombre'

Pável M. Gaona

Estamos solos en su habitación de hotel. Me pide subir el cierre de la espalda de su ajustado traje amarillo y tengo que pasar saliva: incluso para un hombre que batea izquierdo como yo, estar a unos centímetros de una mujer que derrocha exotismo y cachondería no es cosa sencilla. Por fortuna su maquillista toca la puerta y el momento tenso se termina, por lo que puedo a proceder a la entrevista. 

Aquí las 13 preguntas cortas que le hice a Lilia Mendiola de Chi, conocida por todo el mundo como Lyn May.

-¿Por qué escogió ese nombre artístico?

-No lo escogí yo, un empresario me lo puso. Pero creo que me va bien, en sensual como yo.

-¿Usted prefiere a los hombres guapos o cachondos?

-Cachondos por supuesto. Si andan por sus 60 años mejor. Y si tienen coches como Mercedes o BMW, pues todavía mucho mejor. Y siempre con la cartera llena, porque me gusta que me consientan y me lleven a los mejores lugares.

-¿Le gustan los tacos? ¿Y si sí, cuáles son sus favoritos?

-Hace mucho que no los como, porque ya dejé la carne. Yo prefiero la carne de hombre. 

-¿Ha viajado en Metro?

-No, pero me dan muchas ganas. Es que no me he animado por la inseguridad. Pero no por la de la cartera, sino por la seguridad de mi cuerpecito. Me han contado que ahí te dan tus buenos repegones y a mí me gusta elegir a quién se las doy y a quién no. 

-¿Con qué animal se identifica?

-Con el leopardo. Yo soy felina, me gusta mucho vestirme con estampados de esos animales. Se me hacen muy sexys por cómo caminan. 

-¿A quién no puede ver ni en pintura?

-A la Carmen Campuzano ésa. Todo me copia ese esqueleto rumbero. Yo tuve a Andrés García y luego ella. No es malo ser plato de segunda mesa, está difícil ser la primera, pero Carmen resultó ser plato como de mesa 50 o 60, ese plato ya le tocó muy babeado y manoseado. 

-Hablando de alimentos, ¿sabe cocinar?

-Yo tuve siete maridos y uno de ellos era un chino que tenía un restaurante y me enseñó a cocinar. El chop suey me queda buenísimo, la comida china me sale muy bien.

-¿Qué ejercicios hace para mantener su cuerpo de tentación?

-Practicar el sexo tres veces al día. Además practico Ballet clásico y tahitiano. Me fui a Tahití para aprender la técnica como se debe, por eso soy una profesional y nadie mueve las caderas como yo. 

-¿Es cierto que usa cremas de semen de muchachos para conservar su belleza?

– Sí, de puros muchachos jóvenes y me gusta obtenerlo directo de la fábrica. ¿Te animas? 

-Este… mejor dígame su mayor virtud.

-Ninguna. 

-¿Y su peor defecto?

-Todos.

-¿Volvería a posar desnuda?

-Claro, por una buena suma de dinero por supuesto. De hecho acabo de hacer un desnudo para un revista americana allá en Cancún. Si tienes el cuerpo, hay que explotarlo. 

-¿Quién es la mejor vedette de todos los tiempos?

-Lyn May, obviamente. 

El maquillista, quien no ha podido evitar soltar la carcajadas ante varias respuestas, sigue en la labor de restauración mientras le digo a Lyn que la espero abajo para ir a cenar. No soy su tipo porque los periodistas no tenemos BMWs ni Mercedes Benz, pero le haré la luchita y a lo mejor esta noche tengo suerte.

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