12 batallas que los peludos enfrentan en sus vidas

Doctor, ¿qué padezco? Padece un osito

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¿Así que tienes mucho pelo? Entonces sabes de lo que hablamos. Muchos lo consideran como una bendición, pero otros, como una maldición. El rastrillo se convierte, textual, en un arma de doble filo en tu vida.

Hicimos un recuento de todas las cosas que enfrentan a diario:

1. No sabes cuántos pelos te has comido

Porque tener mucho no implica que nunca se caiga. Al contrario, siempre dejan una estela de pelos a su paso. Y la comida no está exenta de recibir alguno que otro vellito que caiga en ella.

2. Una palabra: rasurarte

No basta con dejar pelos por todos lados. Cuando terminas de rasurarte, dejas el baño con una explosión de pelos por doquier. Ingenuamente crees que has limpiado todos, pero la persona que entra después de ti encuentra rastros de pelo en su cepillo, en el piso… ¡EN TODOS LADOS!.

3. ¿Depilación permanente?

Por tu mente ha pasado la idea de deshacerte de todo ese manojo de pelos que te cubre de pies a cabeza. Pero cuando has ido a preguntar el costo de los paquetes, prefieres adoptar con amor toda esa cabellera que cubre tu cuerpo a quedarte más pobre que ropero de Tarzán.

4. ¡Ese mi Chewbacca!

Tío Cosa, Rapunzel, Osito Cariñosito, Sully han sido algunos de los apodos que te han clavado.

5. Decolorarlos no sirve de mucho

Si tienes muchos vellos en el antebrazo y osas decolorarlos, queda como un lindo tapete dorado.

6. Nunca falta un ocioso

Como el que se sentaba al lado de ti en la escuela y que se la pasaba jalándote los vellitos para molestarte o te frotaba el brazo para hacerte tremendos nudos que sólo se quitaban con tijeras.

7. Sudor, mucho sudor

Prácticamente tienes un abrigo integrado. Para ti, el calor se considera como un arma letal. No hay un solo rincón de tu cuerpo que no haya sido recorrido por raudales de agua.

8. Los líos escatológicos

Vamos, el crecimiento de los vellos no escatima zonas. Así que también es probable que salgan en tus zonas íntimas. Limpiarte después de ir al baño es en una tortura china.

9. Dejarte la barba no es problema

Cuando escuchas a todos aquellos lampiños que sufren por tener tres pelos en la cara, alzas la voz orgullosamente para decirles: superen esto, novatos.

10. Popular entre los que aman a los peludos

Para todo hay gustos y sin duda, muchas personas se sienten atraídas hacia los hombres con mucho pelo. Así que si eres uno de estos bellos ejemplares, sabrás que te puedes cotizar en Wall Street.

11. La peor pesadilla: los vellos enterrados

Te rasuraste la cara hace unos días. Hoy amaneciste con el Popocatépetl en tu rostro. En su cruenta lucha por salir, los vellos se entierran y te producen un dolor indescriptible.

12. Ponerte crema es un verdadero lío

Esa capa de pelo que te cubre es el escudo ideal para evitar que la crema se absorba por completo. Si te empeñas en untarla, sólo logras que se haga una pasta de pelos y crema. ¡Mmmm!

Con todo y esto, los peludos no dejan de ser muy sexis. ¿Qué otras cosas enfrentan a diario?

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