1. Britney, niña buena

¡Baby one more time!

¿Y eso cuándo fue?
En sus inicios: 1998, para ser más exactos. Sí, era una lolita sensual de esas que dicen que no cuando quieren decir que sí (el comentario sexista del día, lo sentimos). En el fondo, sin embargo, de veras era una niña buena hija de mami que iba a la iglesia, se preocupaba por su hermana -sí, esa: la que luego salió embarazada a los 16- y conservaba a sus amiguitos de la secundaria.

¿Qué decíamos que nos gustaba…?
Era un buen ejemplo para las muchachitas: Britney era multitask. Le cantaba, le bailaba y le hacía lo que viene siendo el playback sin que se le arruinara el maquillaje.

¿…Y qué nos gustaba en realidad?
Que no le creíamos ni la mitad. En el fondo todos sabíamos que Britney era uno de esos trenes que están destinados a descarrilarse… ¡Y por eso la amamos!