Por:
Alejandra Jarillo
La pintora naïf por excelencia es recordada en la galerÃa Pecanins a cuatro años de su muerte.
Empezó a pintar a los 64 años y no perdió el gusto por hacerlo hasta que murió a la edad de 95 años. Inmigrante catalana Montserrat Aleix abordó en sus pinturas la experiencia entre sus dos mundos, la cultura española y la mexicana, donde paisajes, fiestas, viajes y costumbres de pueblos indÃgenas fueron plasmados en sus obras estilo naïf.
Aleix se aventuró a pintar escenas eróticas sin perder la estética infantil que caracteriza el naïf y su misma personalidad inocente y osada a la vez que la llevó a convertirse en una artista plástica autodidacta, nunca tomó clases de pintura, pero siempre amó el arte lo que la llevó, poner un caballete en su cocina cuando sus labores eran las de casa. Â
Al rodearse de un cÃrculo de amigos intelectuales entre los que figuraba el escritor Ãlvaro Mutis y la pintora surrealista inglesa Leonora Carrington, se vio más impulsada a desarrollar su arte, hoy crÃticos y colegas afirman que su estilo se volvió único y sin duda una de las precursoras más importantes del naïf.
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