Revista Chilango

Las 52 mejores cantinas botaneras

Noviembre 2014

SUSCRÍBETE AQUÍ A LA REVISTA

Síguenos en:

Un sueño

Crítica Chilango


Teatro Juan Ruiz de Alarcón

Insurgentes Sur 3000

Col. Universidad Nacional Autónoma De México

Tel. 5622-7160

Horario

Jueves y viernes a las 20 hrs, sábado a las 19 hrs, y domingo a las 18 hrs.
Del 22 de septiembre de 2012 al 16 de diciembre de 2012

Usuarios:



Precios

  • General
  • $150
TC:
Boletos en taquilla

José Jorge Carreón

Crítica Chilango

Por Christian Gómez

Hay en la tierra una ola de violencia; un entorno en el que hasta lo que no se ha vivido se sufre y donde hasta las faltas no cometidas generan culpa. ¿Qué pasa en el mundo de los hombres? Motivada por esa pregunta, Agnes, la hija del dios Indra, quien todo lo ve, ha venido a este planeta para entender por qué, pase lo que pase, los seres humanos no son felices. “Su idioma se llama queja”, le advierten al inicio del viaje.

Caracterizada por un realismo crítico, en su último periodo la obra del dramaturgo sueco August Strindberg transitó otros caminos: en esta pieza el de los sueños, justo en una época en la que también Freud se preguntaba cómo interpretarlos. Así, en esta obra dirigida y adaptada por Juliana Faesler, la dramaturga se inmiscuye en un texto que encierra en sí varias texturas: por un lado, su dificultad en comparación con otros del autor, y por otro, la vigencia de su exploración onírica.

Como resultado, en escena puede verse un divertido ritmo frenético que articula, cual mecanismo de relojería, la aparición de una multitud de personajes. Juntos encarnan más que historias arquetipos: el amante fiel, el conformista, el abogado, una sufrida mujer que teje un chal que carga 30 años de penas. A esa velocidad, los distintos grados de madurez de los actores (principalmente jóvenes) reunidos en este montaje se entrelazan de manera productiva.

La escenografía e iluminación, diseñados también por Faesler, generan un ambiente casi metafísico, fundamental para las distintas etapas de la historia. Al manipular una serie de bloques móviles de madera, los actores generan distintos espacios, juegan con la profundidad de la escena e incluso la cancelan.

Un sueño pone en tensión las maneras en que nos explicamos el mundo y decidimos vivirlo. Lleva al extremo preguntas que difícilmente son nombradas y, al contemplar nuevas posibilidades, lleva a cuestionar este eterno melodrama. No es coincidencia que durante su trajín Agnes repita una frase con la que el espectador no puede sino estar dolorosamente de acuerdo: “Siento compasión por los humanos”.

Texto  
¿Te gusta?