A través del clásico de Ricardo III, siete actores hacen una digresión sobre la identidad. Con música en vivo, un uso minimalista del espacio, diálogos ágiles y mucho sentido del humor, el espectador experimenta un espectáculo contemporáneo alrededor de un clásico de la literatura. El alto contenido de azar de la puesta en escena dota a la obra de una adrenalina particular.
[FORO SHAKESPEARE]