Cabaret brise-jour, plato fuerte del Festival del Centro Histórico

L'Orchestre d'hommes-orchestres presenta

Cortesía. Guillaume D.Cyr

El cabaret berlinés de los años 30, el viejo y deslumbrante Broadway, la música popular francesa de la post-guerra y las canciones de Kurt Weill, el compositor de obras del politizado Bertolt Brecht o recordados musicales neoyorkinos. Un artista que igual escribió óperas que canciones populares o sus canciones se hicieron muy conocidas –Speak Low o Mack The Knife, por ejemplo y han sido interpretadas por cantantes de todo el mundo como Ute Lemper, Barbra Streisand, Frank Sinatra, hasta el pop star Robbie Williams.

L’Orchestre d’hommes-orchestres (la Orquesta de Hombres Orquesta) es una agrupación canadiense que revitaliza todo ese legado musical; lo reinterpreta y lo convierte en un espectáculo teatral y musical que llama Cabaret brise-jour (algo así como El cabaret irrumpe el día) un bocado de artes escénicas que en realidad es un plato fuerte del Festival del Centro Histórico 2015.

Entrevistamos a Bruno Bouchard (BB) y Simon Drouin (SD), fundadores de LOHDO, en la que todos tocan varios objetos-instrumento e incluso participan de la gestión y administración de la agrupación. 

-Kurt Weill murió hace unos 65 años, ¿por qué seguir cantando sus canciones?

BB: Creo que a todos en el grupo nos gusta este tipo de música del pasado y en particular Weill, porque en sus creaciones combina formas artísticas con elementos populares que siguen sonando muy bien. Pero claro, lo retomamos a nuestra manera, con objetos-instrumento que tocamos todos.

SD: Además son canciones que mucha gente reconoce porque las han oído antes; algunas tienen un tinte político por su trabajo con autores como Bertolt Brecht y hablan de la sociedad, los ricos, los pobres y la miseria; temas que siguen siendo actuales. 

-Muchos cantantes han hecho su propia versión de Kurt Weill, ¿cuál es su propuesta particular?

BB: Nos tomamos muchos permisos, reinventamos la música, tomamos textos y los adaptamos; a veces la instrumentación cambia mucho, pero siempre pretendemos respetar el espíritu de Weill. 

-Los ha elogiado Robert Lepage, el maestro canadiense del teatro…

SD: Sabemos nuestro lugar y nos gusta lo que hacemos; que un genio como Lepage nos elogie, nos estimula para seguir explorando el tipo de trabajo que hacemos.

BB: Sobre todo para una aventura tan retadora como L’Orchestre d’hommes-orchestres, que intenta nuevos lenguajes musicales y escénicos. 

-Leí por ahí que han dicho de su colectivo que “hace de la anarquía algo respetable”

SD: Esa afirmación se basa en que a partir de una creación colectiva y sin una dirección específica, nació este espectáculo. Nosotros mismos estamos asombrados del resultado, porque creció a partir de las ideas del grupo sin un objetivo preciso. Pero mejor véanlo y juzguen. 

-¿Realmente son “hombres orquesta”?

-Nos rolamos en escena para tocar los instrumentos; algunos son objetos que nos sirven para hacer música; a veces cantamos y unos tocan y después al contrario. Aquí todos hacemos de todo, hasta gestionar el grupo. Sí, somos verdaderos hombres-orquesta. 

Cabaret brise-jour
8, 9 y 10 de abril, 20:30 h
Teatro de la Ciudad Esperanza Iris
Donceles 36, Centro
$200-500

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