La portada de la Time

Movie Still.

A
principios de los treinta firmaron contrato con la Paramount y se embarcaron en
una carrera fílmica que duraría muchos años. La gracia de los hermanos parecía
crecer en la pantalla, el estilo de sus interpretaciones definió un tipo de
comedia y su fama se disparó.
La película Monkey Business (1931), fue la primera de sus películas que no
estuvo basada en un número teatral, y es la única donde se puede escuchar la
voz de Harpo. Más tarde grabaron Horse Feathers (1932), donde satirizan al sistema educativo
norteamericano y su catálogo absurdo de prohibiciones. A causa de este filme,
los Marx fueron elegidos como portada de la revista Time.
Luego llegaría Duck Soup (1933), dirigida por Leo McCarey, una película que
ha sido considerada entre las mejores cien comedias de la historia.

Zeppo
y Gummo se desligaron repentinamente de la actuación y abrieron su propia
agencia de talentos en Hollywood. Sería hasta 1935 cuando Chico, Harpo y
Groucho se reunirían para rodar A Night at the Ópera, una sátira despiadada del mundo de la Ópera donde
los hermanos intentan ayudar a dos jóvenes cantantes y conducen su espectáculo
a un rotundo fracaso.
Encarrilados con la productora MGM, grabaron otras
películas que no tuvieron tanto éxito como At The Circus (1939), Go West (1940), y The Big Store (1941).

A
partir de esta época Chico y Harpo se presentaron en casinos y clubs nocturnos.
Groucho emprendió una carrera como presentador de televisión y conductor de
programas radiofónicos. También desarrolló una prolífica carrera como
escritor, de la cual se conservan un montón de frases ingeniosas y llenas del
humor que caracterizó a los Marx. Progresivamente la fama de los Marx se fue
desvaneciendo, y la tentativa por reunirlos de nuevo frente a las cámaras se
perdió con la muerte de Chico en 1961.
Para 1979 ya todos los hermanos habían
pasado a mejor vida. Todavía hoy, la televisión continúa produciendo homenajes
y sketches donde se parodia y homenajea a los Marx. No queda duda de que esta
familia se hizo un espacio entre las grandes leyendas del cine norteamericano.

Un fragmento de Duck Soup: