3 tradiciones (que no son) mexicanas del Día de Muertos

¿Criticas a quienes festejan Halloween porque es una celebración extranjera? Malas noticias: Las tradiciones para festejar el Día de Muertos no provienen de la cultura indígena mexicana; su creación está a unos 9,000 kilómetros de distancia, en Francia (nos salió verso sin esfuerzo).

La versión es de la fallecida doctora Elsa Malvido, quien trabajó en la Dirección de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH, para los cuates).

De acuerdo con sus estudios, el altar de muertos, las calaveras azucaradas y los panes con forma de hueso son tradiciones que provienen del medievo católico europeo, así como los festejos del 1 y 2 de noviembre, que tampoco provienen del mundo indígena ni de la tradición prehispánica.

¡Co, co, co, combo breaker!

A continuación te presentamos 3 tradiciones del Día de Muertos que no tienen su origen en México y te explicamos por qué, de acuerdo con el trabajo de la experta.

Las fiestas de todos los santos

La historiadora aseguraba que estas celebraciones se inventaron en la Francia del siglo X por el Abad de Cluny, quien decidió rescatar la celebración en honor de los macabeos, familia de patriotas judíos reconocidos como mártires en el santoral católico.

El 2 de noviembre se fijó como la fecha para esa celebración y, además, se dispuso que el día anterior se celebraría a los santos y mártires anónimos, aquellos que no poseen nombre ni apellido, ni celebración en el calendario ritual católico.

La ofrenda del Día de Muertos

El origen de la ofrenda del Día de Muertos se relaciona con la decisión del Abad de Cluny, ya que en cada uno de los templos se colocaba un inmenso altar en el que se exhibía el ara, es decir, las reliquias de personajes santos que cada iglesia poseía.

Además, los feligreses compraban un pan o un dulce de azúcar con forma de reliquia, mismos que el cura bendecía y que finalmente colocaban en casa en una mesa junto con el santo familiar y frutas variadas. Sí, leíste bien, ni el pan de muertos se salva.

Por si fuera poco, las ofrendas o altares también se acostumbran en Argentina, Chile, Perú e incluso en Sicilia, Italia, donde también se tiene la creencia que los parientes visitan el hogar y traen juguetes para los niños, tradición religiosa que proviene de los antiguos romanos.

Vela en los panteones

Si aún no te rompemos tu corazón mexicano con lo que te hemos dicho sobre el Día de Muertos, no nos des cuerda, porque nos vamos como hilo de media y llegamos a otra tradición que (lo sentimos) tampoco es mexicana.

Hacer vela en un panteón la noche del 1 de noviembre no es una tradición de origen prehispánico.

La historiadora señaló que desde el inicio de los tiempos, los fieles solían pernoctar el día que Cristo es crucificado y velar su cuerpo, y lo mismo hacían con sus familiares fallecidos.

Esa costumbre se hacía cuando un difunto cumplía un año de muerto o en el Día de Muertos, pero, cuando las Leyes de Reforma retiraron los panteones de las iglesias y los volvieron cementerios civiles, esa tradición y la fiesta se trasladó a estos sitios.

Curiosamente, los antiguos «mirreyes» fueron los creadores de esta tradición del Día de Muertos, ya que las familias adineradas adornaban con encajes, mantas y candelabros de oro y plata las tumbas de sus familiares fallecidos.

Luego de un tiempo, todo mundo se subió a ese tren y comenzó a adornar las tumbas familiares.

Y como en tiendita noventera, te damos un pilón, el origen del desfile del Día de Muertos ocurrió gracias a una película de James Bond, así que ahora sí tendrás que pensártelo dos veces antes de criticar a quienes festejan el Halloween.