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Para celebrar el Día del Libro

7 clásicos latinoamericanos

Rulfo El Gabo Rulfo
25 de abril de 2011
Por  Fernando Delmar   

Como en México cumplimos cabalmente con justificar nuestra fama de pésimos lectores, propongamos a nuestra audiencia (que es de lectores, sin duda, pero de la tinta digital) una breve lista de libros iniciáticos para que puedan empezar a adquirir cierto gusto por la palabra impresa. Si logramos engancharlos con alguno, uno aunque sea, nos damos por bien servidos. Para eso vamos a comentar algunos y, para algunos otros, seleccionamos nuestros fragmentos favoritos.

No se trata de un listado definitivo, ni mucho menos uno académicamente justificado, por lo que nos concentraremos en la literatura latinoamericana del siglo XX que tanto gusta a propios y extraños. Si nos falta alguno, no duden en incluirlo en los comentarios.

Tampoco los vamos a marear con un listado interminable, pero la lectura de un libro puede llegar a transformar algunas vidas.  Por eso es importante.

EL LLANO EN LLAMAS. Juan Rulfo. México. 1953.

Rulfo
  • Rulfo
  •  

    Diecisiete relatos breves que se convirtieron en una de las cumbres literarias de todo el siglo XX.

    Situados en el México rural posterior a la Revolución, están narrados con la inquietante voz de sus habitantes, una que arrastra en cada verso el enorme peso de la historia del país y el dolor de la pobreza. Son relatos sutiles, muy simples, donde no falta ni sobra una sola palabra para generar emociones desbordantes.

    Sirve como iniciación por su prosa sencilla y su extraordinario ritmo, que hará al lector buscar lo increíble dentro de lo más cotidiano.

    LA CIUDAD Y LOS PERROS. Mario Vargas Llosa. Perú. 1963.

    Vargas Llosa
  • Vargas Llosa
  • -¿Qué juegan?

     - Póquer. ¿Entras? Primero tienes que hacer de campana - un cuarto de hora.

    - No juego con serranos - dice Alberto, a la vez que se lleva las manos al sexo y apunta hacia los jugadores- Sólo me los tiro.

    - Lárgate, poeta - dice uno- Y no friegues.

    - Pasaré un parte  al capitán  - dice Alberto, dando media vuelta -. Los serranos se juegan los piojos al póquer durante el servicio.

    Escucha que lo insultan. Está de nuevo en el patio.  Vacila unos instantes, luego se encamina hacia el descampado. "Y si estuviera durmiendo en la hierbita, y si se estuviera robando el examen, durante mi turno, mal parido, y si hubiera tirado contra, y si." 

    BESTIARIO. Julio Cortázar. Argentina. 1951.

    Julio Cortázar
  • Julio Cortázar
  •  

    El primer libro de cuentos de un maestro indiscutible de este género literario, Bestiario entretiene por la extrañeza de sus relatos, su humor ácido e irreverente y la hermosura romántica de muchos de sus desenlaces.

    Aunque a veces raya en lo barroco, es una de las experiencias más amenas que nos ha regalado nuestro idioma.

    20 POEMAS DE AMOR Y UNA CANCIÓN DESESPERADA. Pablo Neruda. 1924.

    Neruda
  • Neruda
  •  

    Es la mañana llena de tempestad 
    en el corazón del verano. 
    Como pañuelos blancos de adiós viajan las nubes, 
    el viento las sacude con sus viajeras manos. 
    Innumerable corazón del viento 

    latiendo sobre nuestro silencio enamorado.  

    100 AÑOS DE SOLEDAD. Gabriel García Márquez. Colombia. 1967.

    El Gabo
  • El Gabo
  •  

    Macondo aparece como uno de los pueblos más mágicos y extraordinarios de todos los que se han imaginado. La novela del Gabo narra la historia de la región a través de los ojos de la familia Buendía, tan importante para Macondo como el libro lo es para nuestras letras.

    Lleno de detalles y peripecias a lo largo de sus 20 capítulos, ha conmovido a generaciones enteras de nuevos lectores.

    AURA. Carlos Fuentes. México. 1962.

    Fuentes
  • Fuentes
  • No tienes tiempo de detenerte en el  vestíbulo porque Aura, desde una puerta

    entreabierta de cristales opacos, te estará esperando con el candelabro en la

    mano. Caminas, sonriendo, hacia ella; te detienes al escuchar los maullidos

    dolorosos de varios gatos -si, te detienes a escuchar, ya cerca de la mano de

    Aura, para cerciorarte de que son varios  gatos- y la sigues a la sala...

     EL TÚNEL. Ernesto Sabato. Argentina. 1948.

    Sabato
  • Sabato
  •  

    Yo no decía nada. Hermosos sentimientos y sombrías ideas daban vueltas en mi cabeza, mientras oía su voz, su maravillosa voz. Fui cayendo en una especie de encantamiento. La caída del sol iba encendiendo una fundición gigantesca entre las nubes del poniente. Sentí que ese momento mágico no se volvería a repetir nunca. -Nunca más, nunca más- pensé, mientras empecé a experimentar el vértigo del acantilado y a pensar qué fácil sería arrastrarla al abismo, conmigo.

    Texto  
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