Los libros siempre superarán a las películas

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6.- Por mostrar cómo la DEA está metido en la vida política, policiaca y social en México

Recientemente se reabrió el escándalo del Caso Camarena, al afirmase que los agentes de la DEA estaban a sus anchas en México, no sólo no limitados, sino incluso servidos por los diferentes niveles de gobierno mexicano. No hay captura de narcos importantes sin que se mencione la participación de la DEA para su captura.

7.- Para recordar cuando los narcos sólo se metían con los otros narcos

Y hasta ayudaban a las poblaciones rurales. Ante el alud de violencia cada vez más extrema, resulta que se habla de narcos como “El Chapo” con cierta nostalgia. Muchos políticos corruptos y delincuentes son soporte regional en lugares donde el Estado Mexicano no aporta lo suficiente: cuando dejaban en paz a la población civil, llegaban a ser respetados. Hoy no.

8.- Para recordar cuando en México sólo había productores y transportistas de las drogas aquí producidas

Sólo éramos distribuidores, no como ahora que también hay muchísimos consumidores. Las novelas de Winslow también nos hablan de la manera cotidiana en que se consume la droga, especialmente del lado gringo. Puede que muchos de tus conocidos, más de los que crees, sean usuarios de tales discutibles divertimentos.

9.- Para reafirmar cómo los libros son mejores que las películas en ellos basadas

Varios libros de Don se han llevado al cine, algunos con mayor fortuna que otros, pero, como regularmente sucede, no llenan las expectativas de los lectores. Incluso en estas novelas de violencia y política, la imaginación del lector complementa las historias.

10.- Para tener otras opciones para los que gustan de las mafias de Mario Puzo y Coppola

Los de la saga de El Padrino. Muchos amantes del cine de gángsters buscan nuevas opciones: han visto demasiadas veces El Padrino o Caracortada o Buenos muchachos. Winslow nos habla de las nuevas mafias y, literariamente, no deja de fascinarnos.

Recomendaciones: El poder del perro (obligado), Salvajes (igual bastaría la película) y El invierno de Frankie Machine (más leve, pero igual de entretenido).

¿Listo para leer a Don Winslow?