Locuras de Andy Warhol

Sin duda, el artista pop fue muy excéntrico

El zar de la banalización fue capaz de convertir un producto en una celebridad y una celebridad en un producto. Andy Warhol fue un genio artístico y un personaje controvertido que supo desarrollar su talento como ilustrador de publicidad, genio underground y pintor del jet-set que supo adquirir relevancia histórica en el arte.

Criticado y amado, Andy Warhol podía ser excéntrico, elegante y pasar tres horas diarias comprando cualquier cosa, pero al mismo tiempo era un fanático de los hot dogs, la Coca-Cola, y le rendía culto a Marilyn y Elvis.

Hijo de mami

En 1949, Andy tenía 21 años y llegó a Nueva York procedente de Pittsburgh, compartió departamento con otros jóvenes, pero unos meses después su mamá lo visitó y se quedó a vivir con él. Le dijo que era su “hijo pequeño” y tenía que cuidarlo. Vivieron juntos hasta 1971, justo cuando Warhol ya era un cuarentón.

Irreverente y desfachatado

En una cena de gala no sabía cuáles tenedores usar. Una señora de alta sociedad le preguntó: ¿no come usted? y Warhol respondió: sólo me alimento de caramelos. Con el paso del tiempo, ya consagrado, decidió comer caramelos con cubiertos de plata.

Siempre educado

En su trato con las personas Andy Warhol era muy respetuoso y no menospreciaba a nadie, era agradecido con los que lo ayudaban y trabajaban para él. Tenía tres formas de tratar la incompetencia de un empleado, pero nunca lo despedía: mirarlo varios minutos y retirarse del lugar; despotricar contra esa persona 30 minutos sin usar groserías; y hacer una imitación cómica del trabajador.

 

Filántropo superstar

Atrevido y original, en mayo de 1977 en París, Warhol dio un autógrafo en un billete de 500 francos a un necesitado, quien le respondió: “tendré que enmarcarlo, ¿me da otro?”. También daba autógrafos en sostenes, manos, televisiones y en cuanto lugar podía.

Travesti extravagante

Para una fiesta de disfraces en casa de los Halston en julio de 1978, Andy Warhol utilizó una peluca gris estilo Dolly Parton y un vestido compuesto de seis partes que él diseño para un para un desfile de moda y arte de Rizzoli.

Toque personal

En junio de 1977, pintaba cuadros con su orina y le pidió a un amigo que le ayudara: “No hice pis en ningún lienzo esta semana. Le dije a Ronnie que no hiciera pis cuando se levantara por la mañana para que aguantara hasta llegar a la oficina, porque él toma mucha vitamina B y el lienzo se vuelve de un color muy bonito cuando es su pis”. El “Cuadro de Pis” fue subastado en mayo de 2013 y alcanzó 93 mil dólares.

Poliamor

El 31 de octubre de 1977 al terminar una fiesta de Halloween en el Studio 54, como a las 6:30 de la mañana, Warhol llegó a su departamento con su novio Peter y se encontró con su otro novio Danny, los presentó a ambos como sus novios, se cayeron bien y se fueron juntos.

Estilo americano

Warhol decía que “comprar es más americano que pensar” y se puso a comprar, joyas de diseñador, obras de artes y multitud de cosas que apilaba en su mansión. Se mostraba secreto y avaro con sus posesiones, llevaba collares costosos debajo de la camisa y si alguien los notaba no los volvía a usar. Andy quería saberse con dinero para comprar, saberse con status. Al anticuario Alan Moss le dijo: “Quiero comprar todo lo que compre Henry (Geldzahler) o lo más parecido posible”. Dedicaba dos o tres horas diarias a comprar desde una pieza de arte hasta un reloj de plástico de los Picapiedra. 

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Arte en serie Foto: Getty Images (Arte en serie Foto: Getty Images)

Voluntario a su manera

El Día de Acción de Gracias de 1986, Warhol asistió a la iglesia del Descanso Celestial (en la esquina de la 5ª y la 9ª) para apoyar a la gente pobre. Al entrar, una mujer le preguntó a él y a su acompañante Victor Bockris si habían llegado para comer. La pregunta les molestó y respondieron que iban a ayudar, por lo que la mujer les dio indicaciones de que se encargarán de la seguridad y de mantener el orden, pero ya irritados discutieron, Andy desobediente se puso a servir comida. http://www.youtube.com/watch?v=t6Y__YzQkog

Temores médicos

Andy le tenía miedo a los hospitales y operaciones, su temor era tan grande que no podía pronunciar las palabras, sin embargo, se sabía su número de seguridad social de memoria.

Pininos laborales

Los primeros trabajos artísticos de Warhol fueron escaparates e ilustraciones para Glamour entre 1947 y 1952, además de diseños para anuncios de zapatos por lo que fue conocido como el “Leonardo del zapato”. Los cuadros Pop de Warhol empezaron detrás de cinco maniquíes en un escaparate de Bonwit Teller en 1961.

Miedo a la soledad

No le gustaba estar solo, por eso en su libro Mi filosofía de A a B y de B a A contó: Me despierto y llamo a B. B es cualquier persona que me ayude a matar el tiempo. B es cualquiera y yo nadie. B y yo. Necesito a B porque no puedo estar solo. Salvo cuando duermo. Entonces no puedo estar con nadie.

Primera secretaria 

Cuando Pat Hackett estudiaba en Bernard se presentó en la Factory a pedirle trabajo a Warhol de secretaria por horas. El artista aceptó y le dijo que se acudiera únicamente cuando tuviera tiempo y que no le pagaría. Durante unos exámenes trimestrales Pat dejó de asistir a la Factory para estudiar, al notar su ausencia Warhol la llamó por teléfono a su casa y le ofreció pagarle su transporte con tal de que regresara, le daba 20 centavos diarios. Ya con los años le dio un sueldo. Durante 11 años, a primera hora de la mañana Andy Warhol llamaba por teléfono a Pat para dictarle su diario.

La primera muerte

Tras sobrevivir al ataque de Valerie Solanas en 1968, Warhol comentaba: “si hubiera muerto ese día, hoy sería una figura de culto”. Permaneció días en el hospital como una estrella opaca, maltrecha y sin peluca plateada, bajo la vigilancia de una enfermera que no lo conocía. Años después en París compró una calavera que a menudo usó en sus obras, con la que aprendió a superar la idea de la muerte.

Crítico social

En enero 1964, montó una exposición en la galería parisina de Ileana Sonnabend con imágenes de accidentes de tráfico, conflictos raciales y sillas eléctricas, la mayoría a color, iba a titularla “Muertes en América” pero finalmente cambió el nombre por “Warhol”. Una exposición que no se podía presentar en Estado Unidos.

Patología del orden

Era un maníaco del orden y se reflejaba en su trabajo pero no en su mansión, ni en sus oficinas que estaban llenas de cajas y eran espacios inhabitables. Estaba atrapado en su propia casa con sus cosas, se la pasaba organizándolas, sellándolas, marcándolas, pero las cosas nunca estaban satisfactoriamente ordenadas para él.

Pequeña impuntualidad

El día que Andy Warhol conoció al presidente Ronald Reagan llegó tarde al encuentro. Se disculpó diciendo que el retraso se debió a que estaba comprando joyas en Tiffany´s. Ese día uso su perfume favorito: Shalimar de Guerlain.

Discreción artística

Trató de ocultar su obra, nunca quiso su colección en un museo, quería convertirla en un misterio porque era un poco desconfiado y es que pensaba que “si los demás llegan a sospechar que tienes algo tratan de arrebatártelo”. Por eso, durante una exposición en el Art Déco del Finch College Museum of Art de 1970 algunas de las obras de Warhol aparecieron como propiedad de Fred Hughes.

Jamás desperdiciado

Tenía la manía de guardar todo, lo que incomodaba a sus colaboradores, convertía los espacios de trabajo en almacenes llenos de cajas. Warhol no tiraba nada, conservaba cartas, sellos, papeles, notas, bolsas de papel, la revista Hola y demás objetos.

Enamorado de una estrella

De niño Andy Warhol idolatraba a Elizabeth Taylor, cuando enfermo leía revistas de cine en su cama y le escribía cartas como todo un fan. Por eso 1962 sus primeros trabajos de serigrafía en la Factory glorificaron a Elizabeth.