‘Hoy no me puedo levantar’, el musical que decepcionaría a Mecano

Quizás necesitemos aprender a dejarnos llevar menos por la nostalgia y ser un poco más críticos.

Hoy no me puedo levantar
Foto: Hoy no me puedo levantar

El trabajo arduo de bailarines, escenógrafos, músicos y algunos miembros del elenco no es suficiente para hacer de “Hoy no me puedo levantar” un buen musical: el resultado global le queda a deber incluso a los grandes fans de Mecano, para quienes debe ser doloroso escuchar aquellas canciones que supuraban desenfado, viradas hacia un dramatismo telenovelero/rosadeguadalupe, rasuradas de todo filo posible.

La historia es la de un joven guitarrista “de pueblo” que convence a su amigo para irse con él a Madrid, la gran ciudad naciente a la libertad, luego de décadas de franquismo, donde buscarán grabar un disco y comerse el mundo a puños –y viniendo de Nacho y José María Cano, autores de las canciones, se sabe, de entrada, que lo logran–. Pero el texto predecible no es realmente el problema, lo es la inconsistencia de la dramaturgia y, sobre todo, del director de la versión mexicana: algunos personajes están instalados en el melodrama más recalcitrante, mientras otros están retorcidos hacia la farsa propia del teatro de carpa y hablan como indígenas, como pueblerinos, o gente de barrio bajo (nunca se sabe bien).

Hoy no me puedo levantar
Foto: Hoy no me puedo levantar

Por ahí, otro personaje, el dueño del Bar 33, es un gachupín mal actuado que se llama Venancio que sesea cuando se acuerda… ¿en qué quedamos? ¿Vamos a poner en evidencia nuestro racismo y nuestro clasismo rampante contra los mexicanos o también lo vamos a hacer con los extranjeros? ¿Por qué unos sesean y otros no? Paradójicamente, para un libreto lleno de escenas con drogas, palabras altisonantes, sexo casual y gays que salen del clóset, esta puesta en escena se las arregla para también hacer chistes machistas, típicos de la cultura de barrio mexicano a la que no se matiza de ninguna forma. Por encima de todo, lo realmente imperdonable es que ni todo el volumen del mundo, ni los buenos bailes o los buenos vestuarios salvan esta obra de la monotonía.

Sin duda, hay público para todo; pero quizás necesitemos aprender a dejarnos llevar menos por la nostalgia y ser un poco más críticos, sobre todo con los precios tan altos a pagar por este show.

Teatro Aldama, Rosas Moreno 71, San Rafael, de José María y Nacho Cano, dir. Lluis Brunch y Francisco Barrios. Con Dana Paola, Mariano Palacios, Roger González, Mauricio Garza, Melissa Galindo, Carla Medina, Dai Liparotti. Jue y vie 20 h, sáb 17 y 20:30 h, dom 13:30 y 17:30 h, $500-1,250 (VIP oro)