Revista Chilango

Las 100 canciones que marcaron nuestras vidas

Octubre 2014

SUSCRÍBETE AQUÍ A LA REVISTA

Síguenos en:

Finea en el Papaloapan

Crítica Chilango


El Círculo Teatral

Veracruz 107

Entre Atlixco y Parque España

Col. Condesa

Tel. 5553-1383

Horario

mar-mié 20:30 hrs. Hasta el 10 de julio.

Usuarios:



Precios

  • General
  • $150
TC:

Cortesía

Crítica Chilango

Por Roberto Marmolejo Guarneros

 

Hacer que los clásicos de los Siglos de Oro (Tirso de Molina, Calderón de la Barca, Juan Ruiz de Alarcón o Lope de Vega)  nos hablen con un lenguaje escénico contemporáneo es una tradición del teatro nacional. Desde los años 50, con el grupo Poesía en Voz Alta y los montajes del maestro Héctor Mendoza, cada generación de teatreros mexicanos ha hecho una aportación o renovación de los elementos escénicos para reconectar a su público con nuestra herencia dramática.

Finea en el Papaloapan se inscribe en esta riquísima tradición y en esta temporada, junto con El mayor monstruo del mundo, de Calderón de la Barca, dirigida por José Caballero, busca nuevos públicos para los clásicos de la lengua española a través de la música que juega con el verso y lo hace más accesible. Camila Villegas toma como base La dama boba, de Lope de Vega y el director Ignacio Escárcega la convierte en una comedia en un imaginado Veracruz de los años 60.

Así, sones y huapangos con versos del autor español, cuentan la historia de dos hermanas, una lista y erudita y otra tonta pero no tanto, que se enredan y desenredan en el amor y sus veleidades.

Pero Finea en el Papaloapan es más que una actualización de Lope, es también la demostración de que la creatividad y el talento son suficientes para hacer teatro de altísimo nivel.

El reparto, a excepción del actor y músico Marcial Salinas, está integrado por jovencísimos actores con mucho sentido de la comedia y timing; cantan, bailan y actúan con la sencillez y frescura que exige un montaje sin pretensiones, pero riguroso y calibrado en cada una de sus escenas. No hay a quién irle, todo el ensamble actoral es parejo en talento. 

Con una producción básica pero suficiente, con los actores y los instrumentos musicales expuestos ante el público todo el tiempo, Escárcega nos hace una propuesta limpia, sencilla y sobre todo, efectiva por sus resultados allí donde importan: en el escenario.

Este prodigio teatral es parte del primer ciclo del Colectivo Escénico El Arce, que encabeza Ignacio Escárcega y que incluye otras dos obras: Tutoriales y El camino de Sinsol. Son sus primeras producciones, si continúa con esta calidad, habrá que seguirle la pista. Este es teatro, buen teatro, gran teatro.

Texto  
¿Te gusta?