¡A toda madre!
Mayo 2012
No. 102
Suscríbete
Vota por tu portada favorita
Por Ana Felker
Ayer estrenó Espejos en el Teatro Banamex. Una comedia de Annie Baker catalogada como la mejor obra de 2010 en Estados Unidos por la revista New Yorker. Aunque en México quizá no llegué a esa categoría, sí podría convertise en una de las más divertidas del año. El director Diego del Río logra encausar la vena cómica de los actores: un humor natural que contagia al público desde el primer momento.
Nos encontramos en un salón de ensayos de un centro cultural. Ahí Susy (Diana Bracho) logra reunir un pequeño grupo para dar un taller de teatro. Los cinco personajes se adentran en ese universo por motivos casi ajenos a la actuación. Teresa (Nailea Norvind) huye de un noviazgo violento, Sergio (Hernán Mendoza) se acaba de divorciar y busca conocer gente nueva, Jorge (Juan Carlos Barreta) es el esposo de Susy, la maestra, con quien sostiene un matrimonio desgastado por el tiempo. Por último, está Laura, una adolescente introvertida de 17 años que interpreta Ludwika Paleta demostrando por segunda ocasión, después de Un dios salvaje, su talento para la comedia.
A pesar de los conflictos que arrastran, los ejercicios poco a poco los ayudan a romper las barreras de su propia ceguera para verse reflejado en los otros. La metáfora cental de la obra parte de un ejercicio llamado "espejos circulares de transformación": una persona observa minuciosamente a otra para repetir sus expresiones. Ésta a su vez es imitada por alguien más y así sucesivamente hasta que el movimiento original sufre una transformación total. Es en el compartir con los demás sus historias que se descrubren a sí mismos.
Aunque la pieza está pensada para desarrollarse en la austeridad de un salón de ensayos, la escenografía de Alicia Leloutre no aporta intención dramática ni herramientas escénicas a los actores. Elementos como las pelotas o el hula hoop se vuelven accesorios gratuitos. Con el audio sucede algo similar, entre escenas se pone y se quita burdamente música contemporánea.
A pesar de esos detalles, es definitivamente una comedia bien lograda con la que se pasa un buen rato.
Lo más visto
Lo más comentado
Los más weberos