¡A toda madre!
Mayo 2012
No. 102
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Por Paris Alejandro Salazar Rodríguez
A los tibios hasta Dios los vomita. El amor entiende el sentido de la urgencia y se entrega con libertad a provocar, seducir, doler, proteger, atender y defender el goce. No hay víctima ni victimario, cada uno es dueño de lo que comparte y toma, sobre todo de las consecuencias. La exposición colectiva SEXY en el museo Ex Teresa Arte Actual ofrece diversas visiones, transgresiones y posibilidades del amor, la sensualidad y el erotismo sin límites para incitar y satisfacer pero sin llegar a la pornografía.
La culpa, el pudor, el recato, la reserva, la vergüenza, la moral, el pecado y las represiones sobre la forma correcta de amarse –en lo público y en lo privado– que conciben y promueven algunos grupos en la sociedad no limitaron la creatividad de 24 artistas mexicanos y extranjeros, quienes bajo diversas técnicas como la pintura, escultura, video-instalación, arte-objeto, street art, gráfica, fotografía y arte correo exploraron –de manera lúdica– en los sujetos que disfrutan del placer, y también en los objetos que lo producen.
En la muestra SEXY, el concepto de un mundo hecho a la imagen del hombre, donde la mujer es el reflejo de la voluntad y el querer masculino, no tienen cabida; la mujer no es un ser estático esculpido de acuerdo al deseo y la imaginación de una sociedad machista, ella también atrae y provoca, no es la novia que espera ni la mala que va y viene. Ambos, hombre y mujer, son dueños de su deseo, pasión y capricho, son amos y controlan lo que comparten, participan y abandonan.
También los artistas se arriesgan y desafían a las buenas conciencias y a los pensamientos conservadores para exponer más de una forma de amar, pues siendo la naturaleza tan sabia e infinita, ¿por qué solamente iba a saber contar hasta uno? Rehusar las posibilidades y la realidades de los amantes es limitar al amor, afirmarlas es enriquecerlo.
Cuerpos con poca ropa, desnudos, movimientos sensuales y artes amatorias, piezas cuidadas que no llegan al sexo explícito, a la obscenidad, a lo grotesco, a la desfachatez o a la carnalidad... El cuerpo y el amor son respetados y exhibidos con naturalidad, sensualidad, erotismo y las múltiples manifestaciones de lo sexy.
En la guerra y en el amor todo se vale; además, en el amor no se anuncia: se actúa, por eso en la exposición son validos los ataques de zombies a mujeres o amándolas, los embrujos para controlar y enamorar a la pareja, las mujeres sensuales en lencería que posan ante el amante, una sexy machine, los cuentos de Cyberia, la búsqueda de la ataraxia y hasta la reinterpretación de la Coatlicue (o la falda de serpientes, diosa azteca de la vida y la muerte). Todo esto sólo para alcanzar el placer sin límites.
Todavía en pleno siglo XXI hay quienes piensan que el amor es una experiencia casi inaccesible y todo se opone a él: moral, clases, leyes, razas y los mismos enamorados. La exposición SEXY es una llamada a redescubrir el amor y la sensualidad.
Como escribió Octavio Paz: defender el amor siempre ha sido una actividad antisocial y peligrosa, y ahora empieza a ser de verdad revolucionaria. Y hoy en día, bajo tiempos violentos y díficiles, el amor necesita una cuota de esperanza, y aquí hay una de ellas.
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