El legado arquitectónico de Porfirio Díaz en el DF

Obras que siguen de pie después de 100 años

Foto: Cuartoscuro

Para Porfirio Díaz, las construcciones majestuosas representaban un símbolo político que llevaría a México a la modernidad y lo insertaría en las naciones civilizadas del mundo.

Hace más de 100 años el general Díaz dejó un importante legado arquitectónico que sigue vigente, esas construcciones son espacios emblemáticos de la Ciudad de México. 

Este 2 de julio es el 99 aniversario luctuoso de la muerte del amado y odiado Porfirio Díaz, por eso recordamos las obras que siguen de pie en Distrito Federal. 

Palacio de Lercumberri

Originalmente construido como penitenciaría, actualmente es sede del Archivo General de la Nación. El 29 de septiembre de 1900 lo inauguró Porfirio Díaz, contaba con 804 celdas y funcionó 76 años como prisión, por sus muros  pasaron personajes como José Revueltas, David Alfaro Siqueiros, Álvaro Mutis, José Agustín, entre otros. Desde 1982 funciona como el AGN, el órgano rector de la archivística nacional.

Hemiciclo a Juárez

Uno de los monumentos emblemáticos del Centro Histórico y declarado Patrimonio Cultural por la UNESCO en 1987, fue construido por disposición de Porfirio Díaz para conmemorar el Centenario de la Independencia, aunque Juárez no participó en el suceso histórico se le consideraba un paladín de la lucha liberal.

 

Palacio Postal

En 1902, fue demolido el Hospital Real de Nuestra Señora de la Pura y Limpia concepción para construir el Palacio Postal por instrucciones de Porfirio Díaz. Fue inaugurado en 1906 y restaurado según el proyecto original en 1996.

 

San Ildefonso

En 1908, Porfirio Díaz inauguró la Escuela de Jurisprudencia en el remozado ex Convento de Santa Catalina de Sena (Luis González Obregón y República de Argentina). La iniciativa de la Universidad Nacional de México fue de Justo Sierra, entonces Secretario del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, la cual fue apoyada por el general Porfirio Díaz, quien destinó 2 millones de pesos para los trabajos de adecuación de inmuebles. 

En ceremonia solemne en el anfiteatro Simón Bolivar (San Ildefonso), Porfirio Díaz inauguró el 22 de septiembre de 1910 la Universidad Nacional de México, como parte de las fiestas del Centenario de la Independencia, que quedó constituida por la reunión de las Escuelas Nacionales Preparatorias, de Jurisprudencia, de Medicina, de Ingenieros, de Bellas Artes y de Altos Estudios. 

Justo Sierra le dijo a Porfirio Díaz: “señor presidente de la República, la Universidad Nacional es vuestra obra; el Estado espontáneamente se ha desprendido para constituirla de una suma de poder que nadie le disputaba, y vos no habéis vacilado en hacerlo así, convencido de que el gobierno de la ciencia en acción debe pertenecer a la ciencia misma”.

 

Bellas Artes

El antiguo Teatro Nacional fue demolido para que la calle 5 de mayo fuera ampliada. Por instrucciones de Porfirio Díaz, en 1904 el arquitecto Adamo Boari inició la construcción del nuevo recinto teatral que hoy es conocido como el Palacio de Bellas Artes. El estallido de la Revolución en 1910 y el agravamiento de la situación económica retrasaron las obras del llamado Teatro Nacional, que finalizaron en marzo de 1934.

 

Museo Nacional de Arte

En 1905, Porfirio Díaz ordenó la construcción de la sede del Ministerio de Comunicaciones y Obras Públicas al arquitecto Silvio Contri para celebrar los 100 años de la Independencia y tuvo un costo de 3 millones de pesos, este recinto actualmente es el Museo Nacional de Arte y exhibe obras de arte mexicano producidas entre el siglo XVI y 1954.

 

Monumento a la Revolución

Porfirio Díaz impulso la creación de un flamante Palacio Legislativo de estilo capitolio neoclásico que sustituyera al antiguo inmueble parlamentario. El 23 de septiembre de 1910 se colocó la primera piedra del recinto que tendría con dos alas, uno para cada cámara, pero finalmente sólo se construyó la cúpula. En 1933 se aprueba aprovechar lo que quedó del palacio legislativo para construir el Monumento a la Revolución.

 

Ángel de la Independencia

Para exaltar la unidad nacional Porfirio Díaz pensó en una escultura cívica como medio de culto a los héroes de la patria, por eso mandó construir el monumento a la Independencia en 1902, la obra estuvo a cargo de Antonio Rivas Mercado y el escultor italiano Enrique Alciati. Se inauguró en el 16 de septiembre 1910.  

Los gobiernos extranjeros donaron esculturas para la ciudad, por ejemplo, Alemania obsequió a Humboldt que fue colocado en el jardín de la Biblioteca Nacional, Francia regaló una de Luis Pasteur instalada en Paseo de la Reforma, Italia entregó una de Garibaldi para el Parque Orizaba en la colonia Roma, entre otras.

 

Bosque de Chapultepec

Como parte de la obras del Centenario de la Independencia, Porfirio Díaz ordenó transformar el bosque de Chapultepec en un parque urbano al estilo paisajista inglés para el uso de las clases altas y los extranjeros.

Y tú ¿amas, odias o te es indiferente don Porfirio?