8 niños mexicanos prodigio

Artistas que desde chavitos tenían grandes dotes

Museo José Luis Cuevas

Algunos artistas mexicanos traían el habilidades en la sangre, por eso desde niños mostraron su talento y lo fortalecieron con el paso del tiempo hasta dejar huella e inmortalizar su nombre en la cultura nacional.

Desde chavitos los futuros artistas mexicanos revelaban destellos de sus capacidades, algunos ganaron premios nacionales y tenían todo el apoyo de la familia, otros fueron autodidactas y se tuvieron que abrir paso dentro de la elite cultural.

A unas horas de festejar el Día del niño (y de la niña) recordamos a ocho artistas mexicanos que desde la infancia comenzaron a forjarse una historia dentro de la cultura mexicana.

Sor Juana Inés de la Cruz

Aprendió a leer a los 3 años de edad y a los 6 compuso su primera Loa al Santísimo Sacramento, dos años después llegó a la Ciudad de México a casa de su tía María, donde aprendió “labores femeninas” y recibió sus primeras lecciones de gramática latina con el bachiller Martín Olivas, aprendió latín en 20 lecciones. Cuando tenía 14 años ingresó a la Corte Virreinal y día con día su poesía se hizo más ingeniosa, elocuente y expresiva.

José Luis Cuevas

A los 6 años se autorretrató como “niño obrero” para el concurso de dibujo infantil de la Secretaría de Educación Pública y obtuvo el primer lugar, lo apodaron “el güerito pintor”. Su talento ya despuntaba, por eso a los 10 años ingresó como alumno irregular a la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado “La Esmeralda”. A los 16 años trabajó en el periódico The News, ilustrando las entrevistas de la periodista estadounidense Anita Brenner y con 19 años presentó su primera exposición individual en la Galería Prisse. A sus 80 años es uno de los artistas mexicanos más reconocidos a nivel nacional e internacional. http://www.youtube.com/watch?v=348HbP7M1tg

Luis Spota

Un hombre autodidacta que nunca terminó la escuela primaria porque la tuvo que abandonar para trabajar tras la quiebra del negocio de su padre. A los 13 años publicó su primer cuento en una revista que dirigía Edmundo Valdés, un año después le pidió trabajó a Regino Hernández Llergo, quien lo incorporó a la revista Hoy. Al cumplir 17 años ingresó al periódico Excélsior; Asumió la dirección del periódico La Extra a los 19 años y a los 21 fue nombrado director de Última Noticias. Alcanzó la fama y la gloria con la publicación de sus libros, era conocido como “El niño terrible de Bucareli”.

Amalia Hernández

Desde niña deseaba ser “bailarina del circo a caballo”, pasaba caminando hacia la escuela primaria frente al Palacio de Bellas Artes, y “todas las noches, cuando dormía, soñaba con bailar ahí”. Su madre quería que ella fuera maestra pero Amalia sentía pasión por la danza, por eso su padre construyó un estudio en su casa y recibió clases privadas. A los 17 años ingresó a la Escuela Nacional de Danza y fue alumna de Nellie Campobello. Con el paso de los años se convirtió en un símbolo de la “mexicanidad” a través del Ballet Folklórico de México, conocido mundialmente.

Diego Rivera

Ingresó a la Academia de San Carlos a los 10 años de edad, por su talento artístico dos años después montó su primera exposición individual y el gobierno de Veracruz le otorgó una beca con la que viajó a España. Llevó una intensa vida política y cultural que lo convertiría en uno de los muralistas más reconocidos en el ámbito mundial.

Francisco Toledo

Estudió desde los 14 años en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca con el pintor Arturo García Bustos y a los 18 años se inscribió en el Taller Libre de Grabado de la Escuela de Diseño y Artesanías del INBA, que dirigía el artista plástico José Chávez Morado en la Ciudad de México. Estudió en París con el pintor británico Stanley Hayter. Es uno de los pintores y artistas plásticos mexicanos más importantes de la actualidad y es reconocido en el primer plano internacional por sus inconfundibles trazos.

Andrés Henestrosa

Cuando tenía 12 años una gitana le pronosticó que se iría de Ixhuatán a otro lugar muy lejano, cambiaría de ropa y usaría zapatos, llevaría libros bajo el brazo, aprendería otro idioma y que sería famoso. Al cumplir los 16 años llegó a la Ciudad de México y con ayuda de un traductor de zapoteco al español le pidió una beca a José Vasconcelos entonces secretario de Educación Pública, a partir de ese momento despuntaría la carrera de Andrés Henestrosa en las letras, primero con el apoyo de sus mecenas, el pintor Manuel Rodríguez Lozano, y luego de Antonieta Rivas Mercado.

José Revueltas

Rebelde desde chavito, a los 15 años fue detenido por colocar una bandera comunista en el asta bandera del zócalo capitalino, a los 16 ya formaba parte del Socorro Rojo Internacional. A pesar de sólo concluir oficialmente el primer grado de secundaria fue autodidacta por lo que años después ganó el Premio Nacional de Literatura en 1943 y el Premio Xavier Villaurrutia en 1967.

 ¿Qué otros niños prodigio conoces?