’25 golpes de suerte’, más talento que azar

Estos sí son puros cuentos

25 golpes de suerte es el punto de encuentro de 25 plumas que coincidieron en lo que Claudia Guillén llama su “peregrinar literario”: los talleres de creación literaria que ha impartido por todo el país, durante cinco años, a personas que quieren perfeccionar sus técnicas de escritura.

Hace unos días, la canadiense Alice Munro fue galardonada con el Nobel de literatura y calificada por la Academia sueca como la “maestra del relato corto contemporáneo”. Con este premio se reconoció la importancia del cuento dentro de los géneros literarios.

Sin embargo, para Claudia “no hay un género mayor o menor, son formas de enunciar”. Ella conoce las bondades del cuento y se siente muy cómoda explorándolo; por ello, desde hace años se ha dedicado a impartir estos talleres dándole un papel protagonista. La vocación de  enseñanza que heredó de su padre –el también escritor, Fedro Guillén–, le ha demostrado que al compartir lo que sabe puede aprender y  nutrirse de distintas formas de enunciación literaria.

“Toda gente que toma un taller literario siempre tiene el propósito de publicar”, explica Guillén. A partir de esta idea, convocó a un grupo de estudiantes que consideró que podían hacer un texto de calidad, a trabajar en sus historias con la finalidad de hacer un libro.

De acuerdo con la también miembro del Sistema Nacional de Creadores, este trabajo es un hecho inédito, al ser  la primera vez que una editorial comercial publica un libro de cuentos que surgen de un taller literario.

Al igual que una bailarina, un escritor debe poseer un don y pulirlo. Además, agrega Claudia, se debe tener cierto perfil para escribir: ser talentoso, disciplinado y realizar lecturas todo el tiempo. La tarea del tallerista es reconocer y encaminar a quien tiene talento.

Los cuentistas hicieron un primer texto de cada relato, lo comentaron para evaluar sus aciertos y carencias, y lo trabajaron (algunos por más de un año) para “dotarlos de una identidad a partir de una estética y sin caer en lugares comunes”, hasta que llegaron a ser cuentos sólidos.

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(Especial)

Claudia les dio la oportunidad de elegir sus temas, ya que considera que “la literatura es un acto de libertad” y que el escritor es un observador por naturaleza, pero cada quien contempla distintas cosas. Desde joven, cada uno se hace de “obsesiones creativas” o de elementos con los que se siente más cómodo a la hora de narrar. “Cuando un autor hace su chamba, está mostrando el mundo que le obsesiona. Cualquier escritor consolidado tiene espacios a los que vuelve recurrentemente con tratamientos distintos”, afirma la también autora de La insospechada María y otras mujeres, Los otros y Pecados perdibles (próximamente).

Las narraciones no tienen un eje temático, sólo comparten la pasión por la escritura y las ganas de llevar un relato a un buen término. Las vida en pareja, rituales mágicos, la soledad, la figura de los gatos, la Virgen de Guadalupe, el volcán Don Goyo y la violencia son algunos de los temas que aquí se abordan. Mientras que las herramientas narrativas son tan ricas como diversas: hay quien apostó por acompañar su texto con una imagen para entender la vocación del cuento, otro por el humor y uno más por la crónica, por mencionar algunas.

Los cuentos son tan distintos que “inclinarse por uno, sería como desechar lo demás”, asegura Claudia. No comparten una misma corriente, enunciación o temática, todos son a partir de lo cada uno que quiso y pudo trabajar. La antología ofrece diferentes puntos de vista para que él que la lea pueda coincidir con cualquiera de sus 25 historias.

25 golpes de suerte está integrado por voces y miradas tan heterogéneas como la de una chica de 16 años y la de un señor de 70; profesiones tan distintas como médicos, oftalmólogos, periodistas, diseñadores, abogados. “Una suerte integrar en este cosmos tan diverso a gente que tiene talento y a la que hay que darle el espacio para mostrarlo”.


25 golpes de suerte, antología coordinada por Claudia Guillén.

“Silencio” de Brenda Artigas, “Ishamkial” de Evelyn Baleón, “Cuando nadie te quiera” de Luis Briseño, “Vértigo” de Pedro Camacho, “Desde las voces” de Nayeli Cardona, “Convergir” de Mercedes Certucha, “Cat” de Brandon Engrandes, “El mejor momento” de Socorro Godínez, “Habrá sido el malaire” de María Ximena Hernández, “Tepeyac, Guadalupe, Tonantzin” de Joaking Kondrath, “Fotodiario” de Cristian Lagunas, “Lola” de Irene Morales, “Self- Portrait” de Susana Pasternac, “Sin palabras” de Antonio Quiroz, “Con la mejor intención” de Adriana Reyes, “El Cepillo” de Bertha Ríos, “En el cumplimiento del deber” de Félix Rodríguez, “La secta” de Laura Yelitza Romero, “Un amor sin vida” de Alan de Rosenzweig, “La decepción” de Rodrigo Sáinz, “Los supuestos” de José Pablo Salas, “Robo en un Vips” de Jonathan Salazar, “El hombre que tenía cabeza de pingüino” de Alejandro Saldívar, “Cuenta regresiva” de Blanca Sevilla, “Exagerado Carnaval” de Andrea Vinci.

Sello:Lectorum

Precio: $97.00