Vinos de Washington

La locura del merlot

VÍABuenavida
Nodomain.cc/ Flickr.com

A muchos de entrada les cuesta creer que los vinos de Estados Unidos son buenos; al pensar en vinos buenos vienen a la cabeza países como Francia, España, Italia y hasta Argentina.

Estados Unidos es el cuarto productor de vino en el mundo (detrás de Francia, Italia y España), y mientras el consumo per capita de vino en México es de alrededor de .12 litros al año, en EUA corresponde a 9.68 litros de vino al año. Producen muchísimo y toman bastantito, y en serio tienen vinos buenos y muy buenos (también malos y malísimos como en las otras regiones del mundo).

Una vez que se pueda convencer a alguien de que en nuestro vecino del norte se hace muy buen vino, hay que aclararle que no sólo se hace en California  (responsable del 90% de la producción total de este país). Después del estado del “Gobernator”, Washington es el estado que produce más vino. 

La historia vinícola del estado que es famoso por  el grunge y bandas como Soundgarden, Nirvana y Pearl Jam, es bastante reciente. Aunque desde los 1800’s se tiene registro de producción de vino en Washington, luego de la prohibición no renació esta industria hasta los 60’s.

En 1991 el Dr. Serge Renaud (Burdeos, Francia) se hizo famoso por la “Paradoja Francesa” que atribuye al vino las cualidades para prevenir enfermedades coronarias (que los franceses padecían poco).  Con esto, en el mundo hubo un incremento de casi 50% en el consumo de vino tinto.

El crecimiento en Estados Unidos del consumo de vino tinto se dio particularmente en los producidos con uva merlot, y en Washington los productores inteligentemente se sumaron a esta “locura del Merlot” multiplicando por 5 las plantaciones de dicha uva y logrando que en pocos años los merlots de Washington fueran ampliamente conocidos y consumidos a lo largo y ancho de los Estados Unidos.

En teoría, las condiciones para la producción de vino en aquel estado de USA son “ideales”: invierno frío, primavera lluviosa, verano caluroso y otoño seco. Además, Washington casi no sufre el ataque del parásito filoxera, peor enemigo de los viñedos, ya que el suelo arenoso con grava y basalto complica la vida de esta plaga.

El clima de esta región, un poco más fresco que otras regiones del mundo, hace que los productores se enfoquen en uvas como la Riesling y Chardonnay, pero también tienen importantes producciones de Cabernet Sauvignon, Merlot y Syrah.

Acá dos buenos vinos para entrarle a Washington; sugerimos acompañarlos de música típica de la zona.

Columbia Crest Grand Estates Merlot 2006

Aunque huele a frutas rojas como ciruela y cereza, los aromas que realmente destacan son a tierra seca y húmeda, musgo y a lo que huele un cuarto cuando le están construyendo el closet de madera; también tiene aromas de berenjena y nabo. En boca no se queda atrás con los sabores muy integrados a ciruela, moras rojas, cocoa y algo de especias acompañados por un sabor perfecto a madera; el retrogusto a café y chocolate es muy agradable. No se puede pedir mucho más de un vino de $249 pesos. Lo consigues en Vinoteca  y en verdad creemos que es de los mejores Merlots que se consiguen en México por menos de $300 pesos. Perfecto con un sandwich de roast beef  mientras en el fondo suena el Superunknown de Soundgarden.

CMS White 2005
Con uvas Chardonnay, Sauvignon Blanc y Marsanne, este vino huele a frutas como plátano, manzana verde, piña y lima acompañados de almendras, algo de flores y pasto arrancado. Al probarlo es como una copa de anís Chinchón seco acompañada de lima, limón y un poco de manzana; también sabe un poco a cacahuate de circo (el de cascara dura que le dan a los elefantes), plátano y hierbas frescas que dan paso a un final con punch de alcohol y con un toque mineral. Un vino curioso que en diferentes momentos va expresando por separado cada una de sus uvas. Cuesta $430 en La Castellana. Tómalo mientras escuchas el famosísimo Unplugged de Nirvana con un plato de fettuccine Alfredo.

Como cada semana los invitamos a darnos sus comentarios y sugerencias de lo que les gustaría que platicaramos en nuestra próxima colaboración; pueden hacerlo aquí, por twitter  o en nuestro sitio.