La piñata

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Que ilusión da organizar tu fiesta cuando eres niño. Un
mes antes fantaseas a lujo de detalle sobre a quiénes invitarás, el pastel, los
juegos y concursos, pero muy en especial fantaseas con ese punto clímax tan
esperado para el cual toda la fiesta guarda sus energías: el momento de romper
la piñata. Si la rompes serás el héroe del día y generaras una explosión de
alegría y sabor en la que si te pones abusado tendrás una dotación de dulces
que te durará un mes entero.

 

Bueno, así era sólo en tu imaginación, pues en realidad cuando fuiste a la tienda
sólo quedaban piñatas de Tortuga ninja y tú la querías de Blanca Nieves; tu
hermanito sólo pudo agarrar un chicle, así que tu mamá te obligó a darle una de
las dos bolsas que llenaste, sin embargo no te importó tanto, por que como era
época de crisis tus papás decidieron ahorrarse una lana y comprar los dulces
más chafas para tu piñata
.

 

Aquí te diremos que dulces no debes comprar si quieres que
tus hijos no te guarden rencor eternamente: