Turbulencia gastronómica

¿Qué hay detrás de la comida de avión?

VÍA@alinetnn
Comida de avión

La comida de avión es siempre un inconveniente para las aerolíneas. No tienen cocinas enteras, entonces no hay hornos, ni estufas (ya que resulta muy peligroso). Es por esto que los alimentos tienen que ser cocinados en tierra y recalentados en el avión (a nadie le gustan los recalentados).

Además surge un problema científico con el cual todas las aerolíneas luchan: el aire de la cabina reseca la nariz –sobre todo cuando el avión despega- y duerme un tercio de las papilas gustativas lo que hace que nada sabe como debería saber. Entonces por más que tengas a Gordon Ramsay preparando la comida en tierra, a la hora que entra al avión baja de ser alimentos gourmet a comida de avión.

Aeroméxico ya cuenta con varios chefs internacionales que se dedican a crear las cartas. Nosotros hablamos con Kazu Kumoto, la chef del Torobi que se dedica a diseñar los menús de los vuelos México-Narita, y nos explicó toda la logística que hay detrás de la comida de avión.

La chef empieza por decir que lo más importante es el higiene, “casi nunca se escucha de intoxicación masiva de comida de aviones”. Se cuida la selección de materia prima, la conservación de los platillos, la temperatura, los tipos de empaque, el almacenamiento y transporte. Y aunque la comida está muy cerca del aeropuerto, igual se tiene que cruzar toda la pista.

“Entonces se prepara el platillo e inmediatamente lo enfrían. Una vez que el avión despega se vuelve a recalentar la comida, y esto representa una gran dificultad” nos cuenta Kazu. Además la comida se tiene que servir al mismo tiempo y como son aviones grandes, las aeromozas luchan al recalentar comida para 250 personas.

En cuanto a los ingredientes, Kazu nos platica que tiene algunas limitaciones, por ejemplo los crudos. Todo pescado, mariscos, carne y ave no puede abordar si es crudo. Entonces la chef tiene que diseñar su menú con platillos considerando esta barrera.

Kazu Kumoto está constantemente creando nuevos menús, ya que estos varían dependiendo del mes. Siempre considera la retroalimentación que recibe para poder innovar los platillos y hacer feliz a todos los pasajeros de ese vuelo.